Hoy escribo por la mañana. Esta tarde me toca echar unas horas en la tienda y, cuando regrese, será momento de la cena. Así que… o escribo ahora… o no podré escribir. ¿Qué tal va vuestro fin de año? ¿Os habéis ido de viaje? ¿Os habéis quedado en casa? ¿Os toca trabajar hoy? Supongo que más de uno, como yo, no se ha podido permitir grandes planes. Aunque… ojo… que quedarme en casa de mis padres, cenar con mi familia y luego salir al centro con un par de mis mejores amigos… ya me parece planazo. Sí. Ya. Viajar a otro país, por ejemplo, y despedir el año de un modo distinto… habría sido fantástico. Pero dar la bienvenida a un año que intuyo más que interesante… junto a la gente que me quiere… es más que suficiente. Es perfecto. Otros no pueden ni tener eso porque se encuentran a miles de kilómetros de distancia de amigos y familias y no pueden permitirse regresar a casa para pasar el fin de año. En fin… que no nos quejemos sin motivos.

Lo que pasó el viernes fue alucinante. A través del artículo de El País entró tanta gente que la web se apagó. Para los que no saben cómo va esto de las páginas web digamos que… cuando creas una contratas una cantidad de tráfico (visitas) a la página. Algo así como el número de datos que tienes para usar Internet en el móvil, ¿ok? Pues bien… cuando mi amigo Felipe (el programador de la web) y yo subimos la página contratamos el servicio más básico que existía. Total… para unos cuántos amigos que se iban a meter… Claro… hasta ahora no había tenido problemas. Sé que 15.000 visitas en 3 meses no es mucho. Y se me ha criticado por eso. Pero, personalmente, estoy contento porque soy alguien anónimo que pensaba que tendría como 300 visitas en esos 3 meses y sólo de amigos o amigos de amigos. Por eso me sorprende lo de las 15.000 visitas. Si quisiera vivir de la web… esos números serían demasiado bajos. Todo esto viene porque… el viernes tuve casi 8.000 visitas en un solo día. Por lo cual… gasté esa cantidad de visitas que tenía contratadas. Así que… o esperaba al día 1 a que me abriesen de nuevo la web o pagaba un poco más para abrirla el sábado. Y eso hice… Porque dejar la página durante 3 días en blanco… me parecía muy feo. Así que… un pequeño gasto. Pero si no lo llego a hacer… hoy, por ejemplo, no podría estar escribiendo esto.

2012 ha sido muy importante. Me han pasado muchas cosas. De temas personales no hablaré porque supongo que no interesan a nadie. Además, en teoría, esto es un blog para hablar sobre mi búsqueda de empleo… En enero de 2012 estaba de baja por un tema de salud. Regresé al trabajo en febrero. La empresa no estaba mal. Un periódico online en el que curraba como redactor creativo. Además, cada día me daban más responsabilidades. Estaba aprendiendo muchísimo sobre la escritura para Internet. Se me acabó el contrato en abril. La sorpresa: me propusieron renovar y hacerme indefinido. La segunda sorpresa: llevaba 3 meses sin cobrar y no parecía que fuese a cobrar en los siguientes meses. La tercera sorpresa: la empresa cerró. A la calle y debiéndome los últimos meses de sueldo. Por cierto… el juicio para poder cobrarlos será en 2014. Concretamente… el día de los enamorados. Le llevaré una caja de bombones a la jueza (espero que sea jueza).

De este año perro me quedo con el momento en el que se me ocurrió crear la web. En ningún momento llegué a pensar que tendría tanta repercusión. Es más… a día de hoy no lo entiendo. Hay miles de webs de gente y asociaciones que, de verdad, ayudan a buscar trabajo y dan consejos válidos. Sigo diciendo que esto es un diario sobre mi propia aventura. Antes tenía mucho más sentido por el tema de los 100 días que me di para conseguir el reto. Ahora… digamos que es una continuación. Así que si alguien se siente decepcionado porque, al entrar a la web, no encuentra lo que esperaba… lo siento. De verdad.

2012 ha sido agridulce. Muy agridulce. He sentido muchas alegrías… pero también… mucho dolor. Mucha euforia… y mucha tristeza. Mucho júbilo… y muchas lágrimas. Creo que es de los pocos años en los que me he sentido tan vivo. Porque, tanto los buenos como los malos momentos, nos hacen sentir vivos. Más allá de mi búsqueda de empleo me enfrento cada día a una lucha constante en muchos otros sentidos. Este año he sido totalmente consciente de que la vida es un proceso de aprendizaje continuo. Aprendizaje, adaptación, cambio, aprendizaje, adaptación, cambio… Este año he sido consciente de que hay problemas que no son tan importantes como creemos. Cuando surge un verdadero problema nos olvidamos de esos que antes nos preocupaban. La vida es demasiado corta como para utilizar minutos y horas en calentarnos la cabeza por minucias (qué serio me está quedando el post de hoy, ¿no?)

¿Qué quiero para 2013? Un trabajo. A poder ser… relacionado con mi experiencia laboral y mis estudios. Pero ¡ojo! estoy abierto a todo. Es más, me pagué los estudios trabajando como barrendero y volvería a trabajar de lo mismo si surgiese la oportunidad. En los años que vivimos… no podemos decir que no a oportunidades laborales. A ninguna. Eso sí… sin dejar a un lado nuestros sueños. Si trabajo repartiendo aceitunas por los supermercados de mi pueblo… no significará que deje de lado mi búsqueda en medios de comunicación. Es lo que más me gusta, lo que mejor sé hacer y donde más podría aportar. Lo otro… un simple medio de ahorro de dinero.

También deseo una salud de hierro. Podrás tener el mejor trabajo del mundo, las mejores personas a tu lado y multitud de ideas para llevar a cabo. Pero… si no tienes salud… no lo vivirás ‘como tienes que vivirlo’

Y, como todos los años, conocer a gente que me haga pensar de un modo distinto. Conocer a gente que me marque (en el buen sentido de la palabra…) Conocer a gente interesante. Conocer a personas que formen parte, de algún modo, de mi propio camino de búsqueda de felicidad. Todos los años conocemos a gente nueva que, de un modo u otro, nos aportan muchísimo. Y de eso… soy muy consciente desde hace años.

¡Ah! También deseo que el 31 de diciembre de 2013 no esté…. ¡resfriado! ¡Porque vaya años llevo! Este creo que ya es el tercer año que estoy constipado en nochevieja. ¡No habrá días para ponerse malo!

Pues eso. Que paséis un genial 31 de diciembre, que disfrutéis de la cena, que os toméis las 12 uvas aunque estéis fuera de España, que tengáis cuidado si vais a conducir y que tengáis pensamientos positivos los últimos segundos del 2012 y los primeros de 2013. ¿Sabíais que cuando te anestesian despiertas con el estado de ánimo con el que te quedaste dormido? Si te duermes sonriendo, despiertas sonriendo. Si te duermes nervioso, despiertas nervioso. Si te duermes pensando que estás tumbado en la orilla de la playa, relajado, escuchando el sonido de las olas y con el sol calentando tu piel… despiertas en estado de calma. Pues más o menos lo mismo… Pensamientos positivos antes de las 00.00 y después para que se mantenga esta actitud durante todo el año.

El post está quedando demasiado largo pero… bueno… es el último del año. Quiero agradeceros a todos los comentarios que me estáis enviando. Tanto los que escribís en Facebook, como en Twitter, en la web o por mensajes privados a la cuenta de correo. Gracias, gracias, gracias. Y a ti que me lees pero no me escribes… mil gracias también. Lo he dicho mil veces y lo seguiré diciendo… esto me hace sentir menos solo. Gracias a la gente que se ha acercado a mí porque me ha visto en la calle y me ha reconocido. Ha sido alucinante. Gracias a los medios de comunicación que se han puesto en contacto conmigo para difundir la web (¡aún no entiendo por qué lo hacen!). Gracias a los que me critican negativamente porque me hacen pensar qué debería haber hecho mejor o a plantearme cambios. Gracias a los que me ofrecen ayuda de forma desinteresada (me emocionáis) Y gracias a ti por llegar hasta el final de esta entrada. ¡Gracias! (tenemos que aprender a dar más las gracias… que mucha gente no lo hace)

¡Que nadie nos borre la sonrisa! ¡Es vuestra! ¡Y es el modo que tenemos de decirle al mundo que nadie podrá con nosotros!

Feliz Año Nuevo.

Mil abrazos.

Es hora de despertar…

Share Button
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a 2013… ¡Hora de despertar!

  1. Carmen Raquel Calatrava Pajares dijo:

    Hola Juan:
    ¡¡¡FELIZ 2013!!!
    Aunque no esté claro porque Empleos EL País comenta tu blog, me refiero, que no esté claro que lo hagan gratuitamente… porque eso ya se ha pasado de moda… ;) en fin, a lo que iba, gracias a ello he conocido tu blog. Coincido en el último mensaje del año 2012 con lo de dar las gracias, es algo que practico a diario y procuro motivar a mis amig@s y familia a que lo hagan, así que siendo cónsona con esa creencia compartida, me toca darte las gracias por tu blog y que sigas con él hasta siempre. Te deseo que toda esa energía positiva y optimismo que compartes y transmites en tu rincón virtual se te devuelva en buenas oportunidades profesionales y mucha salud.

    De mi parte sólo te comento que llevo tres años sin empleo. Parece ser que tener más de 50 años es un pecado laboral. Hablamos de reconstruir un país, que los parados no seamos una carga y que hay que reducir los costos sociales trabajando más allá de los 65 y sin embargo, después de los 40 ya no eres una opción como «empleado útil»… así que yo lucho por romper esa leyenda urbana cada día de mi vida. He trabajado más de 30 años y me niego a creer que no pueda seguir haciéndolo.

    Un saludo cordial, gracias de nuevo y a por todas.
    Carmen Raquel

  2. alfredo rodrigueZ dijo:

    Un saludo a Carmen ? I tu trabajo donde andas? Sabiad de tus gatos pero entramos al 2015 son otros 3 años

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *