Juanpe Returns

¿En serio? ¿Me estás diciendo que esto es verdad? Calla, calla. Que no puede ser. ¿De verdad la última entrada que escribí en el blog fue en febrero de 2014? ¿Sin despedirme ni nada? ¿Dejé de escribir así sin más? No tengo perdón (miradita culpable hacia el suelo con el labio inferior hacia fuera).

Un año y ocho meses desde la última entrada. ¡Qué barbaridad! Me han pasado muchas cosas desde el día que abrí este blog en un sótano oscuro (oscurísimo) de casa de mis padres. Y en el último año mi vida ha dado un giro inesperado. Para empezar… me mudé a Madrid. Por entonces, estaba en casa de mis padres. Con 34 años y una cuenta corriente con más telarañas que el castillo de Drácula. ¡STOP! Voy a ver si soy capaz de centrarme y saber de qué quiero hablar en este post.

¿Por qué estoy escribiendo veinte meses después?

Esta mañana, a eso de las nueve me he rascado una rodilla porque me picaba mucho. No viene a cuento pero me acuerdo. Y, como a las diez, estaba actualizando mi CV. Llevaba una larguísima temporada sin hacerlo. Me he dado cuenta de que la foto se veía fatal así como muy pixelada. Y he decidido cambiarla. Como no encontraba ninguna en mi portátil, se me ha ocurrido poner mi nombre en Google y, ¡fluuum!, han aparecido muchas. Entre ellas, algunas que subieron los medios de comunicación que me entrevistaron por el blog que estáis leyendo ahora mismo. ¿Sabéis algo que me parece curiosísimo? Que a día de hoy, casi dos años después de dejar de escribir, aún entren una media de cien personas al día para leerlo. De algún modo, se ha posicionado. Cuando lo abrí no tenía ni papa de SEO. Pero le daba de comer a Google una entrada diaria con palabras clave que, por entonces, no tenía ni idea de que atraerían visitas a cascoporro. Con lo que aprendí después, ahora seguro que hasta lo habría podido monetizar. Ya me estoy yendo por las ramas. Como siempre. Me centro. Perdón…

Pues eso. Que estaba actualizando mi curriculum y al dar con mi propio blog lo he leído un rato. ¿Sabéis? Pocas veces estoy tan orgulloso de algo que he hecho como de haber abierto este blog. Cuando estaba en su apogeo mediático, debí juntar todas las entradas para publicar un libro digital. Porque aún me llegan mensajes de gente que me comenta su caso y la ayuda que le he proporcionado, sin ser consciente, escribiendo a diario. No son dos, ni tres ni cuatro las veces que me he emocionado. Hace unos meses, incluso me reconoció una chica en un bar de copas. Y me dijo que le había ayudado mucho más de lo que podría imaginarme. La sonrisa me llegaba de oreja a oreja. Y no era por un chiste que me había contado por la mañana. Tengo la boca enorme y casi me como a toda la gente que bailaba en el bar.

Total, que esta mañana he visto que llevaba muchísimo tiempo sin escribir y que no me había despedido. Así que he decidido volver a escribir hoy. Pero no para despedirme sino para, egoístamente, desahogarme. En febrero del año pasado estaba currando para una agencia de marketing digital. Además, seguía siendo el blogger de llaollao con Bee Social Media, Tarifas Blancas y Mimö además de colaborar con Artevía en la elaboración de los vídeos de promoción del BBK Live. Unos meses después del último post, me ofrecieron una prueba para entrar como guionista en un programa de televisión. Alucino porque la hice montado en un bus de camino a Bilbao. Cosas del destino… me seleccionaron. El trabajo solo iba a ser para dos meses. Se alargó unos cuántos más. El programa se llamó La Lista Tonta. Hay cosillas subidas en Youtube. El subidón duró un tiempo más porque después vino el desarrollo de una serie infantil-juvenil que está en proceso de postproducción. En unos meses seguro que algún canal la emite. Se llama Oliver Rock y mola todo. Incluso Sony Music va a sacar un disco con las canciones de la serie. Canciones en las que trabajé como letrista. También hice la adaptación de un programa internacional divertidísimo. Pero ese proyecto está en stand by. En la misma empresa, desarrollé una serie para adolescentes que, con toda probabilidad, verá la luz algún día. Probablemente en Disney. Lo último que hice en esta empresa fueron dos especiales de sketches para el canal Comedy Central que se emitirán esta Navidad y en San Valentín. Todo muy bonito. Cuando abrí este blog no podía imaginar todas estas cosas. De poco más de 100 euros que tenía en el banco… a una cantidad aceptable para poder mudarme (a un piso compartido, of course) a Madrid y permitirme vivir aquí todo este tiempo. Lo que deseaba se cumplió.

Pero hay algo que repetía una y otra vez en las entradas del blog: todo es cíclico. Supe disfrutar los momentos en los que he estado arriba. Pero era consciente de que volverían las rachas reguleras. Y por eso estoy escribiendo estas líneas ahora. Desde hace un par de semanas… vuelvo a estar inscrito en las listas de desempleados del país. No lo voy a negar: la bajona comienza a aparecer. Agradezco muchísimo al universo todo lo que he tenido durante este tiempo. Y la experiencia aprendida durante aquella larga y dura etapa de desempleado me ayuda a mantenerme firme ahora. Dos semanas es muy poquito tiempo. Pero el miedo me sopla en la nunca cada mañana cuando abro los ojos sobresaltado y recuerdo que no tengo que ir a la oficina. La última vez que me sentí así tomé las riendas y me dejé llevar. El resultado fue este blog. Y, ahora, si no quiero caer en las fauces pestilentes del monstruo terrorífico que es el desempleo… más me vale moverme.

Y si me habéis dado las gracias durante años por desnudarme ante todos y mostrar mis alegrías, miedos, ansias y sueños… hoy soy yo el que os da las gracias por estar al otro lado de una pantalla llena de polvo a la que acabo de soplar. Me siento menos solo al saber que alguien leerá estas palabras y compartirá conmigo las diversas emociones que se sienten al tener un número de desempleado. Se puede, amigos. Yo lo he demostrado y, lo que es mejor, me lo he demostrado. Pero, una vez más, me toca volver a empezar.

¡Ánimo a todos! La vida es una y es corta. Y no merece la pena tirar días a la basura. Los días invisibles se olvidan con facilidad. Los días invisibles te hacen menguar. No permitáis que los días invisibles se adueñen de vuestras vidas.

Me voy a pasear.

Gracias por estar ahí. Cien visiticas al día son cien personas que siguen leyendo esto. Me hace sentirme…

Besos y abrazos.

JuanP.

Publicado en Sin categoría | 6 comentarios

El arte de compararte.

¡Hola! ¿Qué tal estáis? Yo… viviendo una locura. Es impresionante cómo ha cambiado mi vida con el inicio del nuevo año. Tiene poco sentido que siga escribiendo sobre desempleo puesto que ya no estoy en paro. Pero… no sé… creo que compartir esas reflexiones que hice en mi largo periodo de desempleado podrían ser de utilidad a alguien. Ojito, que ahora comienzo a hacer reflexiones como trabajador en activo.

Yo estoy bien. Muy liado. Tanto que tengo que seleccionar proyectos. Por las mañanas voy a una agencia de publicidad. Estoy aprendiendo muchísimo sobre marketing online. Y, por las tardes, con mis ‘cosicas sueltas’. Cosicas que me encantan y que no quiero dejar de hacer. Escribo sobre música, sobre gastronomía, sobre emprendimiento social… una maravilla. Lo que pasa es que comienzo a estresarme. Si cuando estaba desempleado no estaba parado… ahora parezco el demonio de Tasmania.

En fin, que me gustaría hablar brevemente sobre el peligro de las comparaciones. De las comparaciones y de montarnos películas. Hace unos años trabajaba en una empresa en la que me obligaban a vestir de chaqueta. Un día fui a echar gasolina y la chica que me atendió dijo algo como “a ti seguro que no te falta el dinero”. Vaya. Por vestir traje de chaqueta para ir a trabajar pensó que estaba forrado. Pues… error. Era el sueldo más bajo que tenía en muchos años. La chica se montó una película. Y, además, se comparó conmigo. Por entonces, a mí me habría gustado tener su trabajo. Seguramente, a ella le pagaban. A mí me debían varios meses de sueldo.

Pues eso. Que compararnos es un error porque caemos en la posibilidad de torturarnos. Y yo en eso soy un experto. Es cierto que muchas veces, mis imaginaciones o intuiciones no están (por suerte o por desgracia) nada alejadas de la realidad. Pero en otras ocasiones… meto la pata. Así que… menos comparar y más autoanalizarnos y mejorar. Queda bien clarito en esta viñeta…

viñeta comparaciones odiosas

Esto nos ocurre a todos casi a diario. DANGER!!

38º de fiebre mientras escribo estas líneas. Por lo que parece, hay un virus pululando por ahí y yo he debido de caerle muy bien porque lleva algo más de 24 horas haciéndome compañía. Nos lo estamos pasando genial :S

¡Buenas noches!

PD. A veces metemos la pata intentando ser quienes no somos. A veces nos equivocamos intentando ser lo que no somos. A veces erramos…

Publicado en Sin categoría | 9 comentarios

Un empujoncito y 200 niños hospitalizados sonreirán en Carnaval.

Desde hace meses, sabéis que me propuse plantar cientos de semillas a la espera de que alguna creciese. Y hace poquito os contaba que la siembra comienza a dar frutos. ‘Aplicarme el cuento’, eso es lo que tuve en mente durante mucho tiempo. Habría sido muy hipócrita decir cada día aquello de “no dejes de moverte”, “involúcrate en los proyectos que te hagan sentir algo” o “prueba una y otra vez hasta que encuentres aquello que más te gusta y mejor se te da hacer” y no llevarlo yo mismo a la práctica. Por eso, hoy vuelvo a afirmar lo de que ‘todo es cíclico’.

Uno de los proyectos donde ando metido.

Hacer una pequeña colaboración para un cliente me ha llevado a que me ofreciesen coordinar una campaña solidaria junto con Disfrazmanía y la Fundación Theodora. Disfrazmanía es una de las tiendas online con mayor oferta de disfraces originales de la red. Y la Fundación Theodora se encarga de alegrar el tiempo de ingreso en los hospitales de los niños de 8 países del mundo. ¿Y en qué consiste la campaña? En acercar el Carnaval a 200 niños hospitalizados del país. ¿Y qué hay que hacer? Entrar en el siguiente enlace y compartir la iniciativa haciendo clic en cualquiera de los 3 botones de redes sociales. Fácil, fácil. ¿Nos echáis una mano?

http://www.disfrazmania.com/donde-hay-un-disfraz-hay-una-sonrisa

Estoy muy ilusionado con la última grabación que hice con mi grupo de música. Por cierto, nos llamamos “El Nuevo Acelerador” (creo que ya lo he comentado alguna vez pero no pasa nada por recordarlo jejeje). Estuvimos en Madrid grabando un nuevo EP con una de las mentes musicales más creativas del territorio nacional. Guille Mostaza, de Ellos, nos ha grabado y producido 4 temas que queremos mover por todas las emisoras de radio, discográficas y promotoras habidas y por haber. Qué le voy a hacer si la música es una de mis grandes aficiones.

Y poco más por hoy. Sigo cruzando dedos para que salgan proyectos hiper-mega-súper-interesantes para los que cuentan conmigo. Me encanta cuando me involucran en proyectos que me hacen aprender. Y, por suerte, llevo un tiempo aprendiendo mucho. Gracias… Fernando, Adriana, Cris, Antonio, Pedro, Juan Alfonso, Javier, Carlos, Juan Antonio, Marisa, José, Miguel, Marcos, Irene y tantos y tantos que confiáis y habéis confiado en mí. Me hacéis sonreír cada vez que me decís que os gusta lo que hago.

¡Buenas noches!

PD. Se puede. A veces antes… a veces después. Pero se puede. No te sientas un perdedor o un bicho raro si tú también crees que salir del desempleo es una…

Publicado en Sin categoría | 2 comentarios

De la noche a la mañana.

Todo es cíclico. Eso lo tengo claro. Y no me gusta esta afirmación cuando estoy genial porque sé que llegará el momento en el que estaré así asá. Pero me encanta cuando estoy regulero porque sé que, antes o después, volveré a estar genial. ¿Y en qué punto me encuentro ahora? En el genial. Siempre hablando de tema laboral, que ha sido el centro de este blog.

Juan Pedro Gálvez

Esa arruga no estaba hace un año. Y aquella tampoco. Espera… ¿y esa? ¡También es nueva!

Hoy me miro al espejo por las mañanas y veo arrugas en el contorno de mis ojos. Arrugas provocadas por todo el currazo que me he metido durante el tiempo que ha permanecido este blog abierto. Ahora me miro al espejo por las mañanas y me siento orgulloso de mi mismo. ¿Sabéis lo importante que es eso? ¿Sabéis lo que significa para mí? ¿Sabéis lo emocionante que es?

Debería continuar escribiendo, al menos, tres veces por la semana en el blog. Pero no tengo muy claro hacia qué tipo de contenidos. ¿Por qué? Porque… ya no busco trabajo. ¡Vaya! Señoras y señores, tengo menos tiempo libre que el prota de The Walking Dead. Él matando zombies, yo… trabajando. Sí. Estoy hasta arriba de curro. No sé hasta cuándo durará esto. Pero os aseguro que nunca he dedicado tantas horas del día a trabajar. Los proyectos siguen llegando. Algunos salen, otros no. Pero les dedico tanto tiempo que cuando llego a la cama pienso “¿Ya? ¿Ya no queda día?”.

De la noche a la mañana, mi vida laboral ha dado un giro espectacular. ¡Falso! No ha sido de la noche a la mañana. Porque ahora echo la vista atrás y veo que no dejé de trabajar por quedarme en paro. Y que todo ese trabajo ha dado como resultado mi situación actual. Y sé que mejorará. Vuelvo a tener ingresos económicos. Vuelvo a desear que llegue el fin de semana para disfrutar de él. No. No me estoy haciendo de oro. Ni mucho menos. Estoy aprendiendo una barbaridad, estoy haciendo una gran cantidad de contactos y estoy ejercitando la neurona. Esto no ha hecho más que empezar. La vida es cíclica. Aún puedo estar mejor :)

Si alguno de vosotros se siente mal porque acaba de entrar en las listas del paro, o porque lleva un buen número de meses en él… me gustaría que fuese consciente de que su situación va a cambiar. Mira, de tú a tú:

– No vas a estar siempre en paro.
– Esa sensación de angustia desaparecerá.
– Ahora lo ves todo negro. Pero encontrarás el modo de que cambie.
– No te detengas.
– Date un tiempo para pasarlo mal. Para quejarte. Para llorar. Para encerrarte. Pero enciende una pequeña mecha. Y no dejes que se apague. Trabájala poco a poco.
– Renueva tu curriculum.
– Haz cursos.
– Di que estás en paro a todos tus contactos.
– Sal de casa. No te encierres. Quizás, tomando una caña conozcas a alguien que conoce a alguien que necesita a alguien (a mí me ha pasado).
– Sé cabezota. Insiste. Envía el CV de vez en cuando a aquella empresa en la que te gustaría trabajar.
– Personaliza tus correos de candidatura espontánea. No seas un robot. Quien va a leer ese correo tiene una vida; quizás aburrida. Y si tu mail es distinto, si le provocas algo dentro… puede que lo deje en un montón diferente (a mí me ha pasado).
– No temas a los cambios. Puede ser el inicio de nuevas oportunidades.
– Si no sabes a qué te quieres dedicar y eso te preocupa… ¡enhorabuena! ¿Por qué? Porque significa que no eres conformista. Que no quieres trabajar sólo por ganar dinero. Ya darás con aquello que mejor se te da y más te gusta hacer. Puede que sea algo que jamás se te hubiese pasado por la cabeza. Yo… sigo probando. Siempre lo he hecho. Y aún espero sorprenderme conmigo mismo.
– ¡No te compares, por Zeus!
– Date pequeños gustazos. No te sientas mal por ir un día a la playa o ver una película en lugar de estar buscando trabajo. Necesitamos desconectar.
– Celebra tus logros. No digo que te vayas de cena. Pero tomarte una caña con tus amigos, tu pareja o aquella persona con quien te gusta compartir tus alegrías te hará recordar que has dado un paso más.
– Si una vez estuviste arriba, ¿por qué no lo ibas a volver a estar? Somos un cúmulo de experiencias. Por estar en paro ahora no eres menos que alguien que está trabajando. Tu autoestima ha bajado o bajará. Pero trabájala porque sigues siendo la misma persona. Vales un montón. Seguro que hay alguien cerca que te valora mil. Apóyate en eso. Y en lo que conseguiste en el pasado. Ponte las pilas y demuéstrate que, de un modo u otro, el paro no podrá contigo. Ánimo, valiente.
– Pide ayuda si la necesitas. No te avergüences. Y no te tragues tus miedos. No compartir tus sentimientos te hará mal.
– Y, por encima de todo, quiérete. Cree en ti y los demás harán lo mismo. La autoestima se transmite. No vayas a una entrevista de trabajo cabizbajo como los espectros de El viaje de Chihiro. Si te han llamado… por algo será. Si no te dan el puesto no es porque no lo merezcas. Pero que vean a la persona que realmente eres, no la que el desempleo se empeña que seas.
– En definitiva, no te detengas.

Volveré a escribir. Gracias por leerme. ¡Buenas noches!

PD. Y cuando ganes la batalla, te sentirás un…

Publicado en Sin categoría | 17 comentarios

A propósito de 2014.

Para mí los años comienzan en septiembre. Sigo con el calendario escolar. Quizás, como siempre que he tenido vacaciones por un contrato de trabajo han sido en agosto… he continuado con esta mentalidad académica. Llamadme contradictorio (“¡Contradictorio!” “Gracias”) pero entre el 30 y el 31 de diciembre me da por reflexionar. Incluso unos días antes (¿no tendré otra cosa mejor que hacer?). Echo la vista atrás y pienso en las cosas que me han marcado durante el último año, lo que debería haber hecho de otro modo (para no repetir al año que viene), las buenas decisiones, las sorpresas inesperadas, las alegrías, los golpes… ¿Y por qué hago esto? Porque se aprende. Revives situaciones que prefieres guardar en un baúl de plomo electrificado cerrado con llave oculto en el estómago de un dragón arrojado al más profundo abismo del océano pero… es necesario si quieres analizarte.

Festival BBKLive

Qué grandes recuerdos de Bilbao. En 2012 jamás imaginé que podría trabajar en este proyecto.

¿Y qué veo de 2013? Una pasada de situaciones inesperadas. Me han ocurrido cosas que pensaba que no iban a ocurrir. En lo laboral, pues… trabajar en los contenidos del BBKLive, convertirme en el blogger de llaollao, ser parte del equipo de Tarifas Blancas, Bee Social Media o Revista Mimö, volver a trabajar para Game Works después de varios años, dirigir algunos contenidos para la Escuela de Negocios de Murcia, colaborar con la agencia Cítricamente… o retomar mis trabajos como técnico para varias productoras o para lo que queda de la televisión autonómica de mi comunidad.

Durante estas últimas semanas del año, estoy haciendo sustituciones en el equipo de realización de los informativos del canal y trabajando como dependiente de cine y música de Fnac. Todo es temporal. Tengo pequeños ingresos pero mucho movimiento. Muchísimo. ¿Y sabéis qué hizo que mi vida laboral volviese a vibrar? Este blog.

Además, gané el premio a mejor blog personal de La Verdad Digital, y varios por el cortometraje que escribí, volví a subirme a los escenarios para tocar en directo y obtuve un título oficial de inglés tras la insistencia de cierto Pepito Grillo. No conseguí un trabajo estable pero sí decantarme por colaborar con varias empresas. Y a partir de enero pretendo aumentar el número de colaboraciones. No voy a dejar que la rueda pare de girar.

mejor blog personal la verdad

Esta foto tuvo 132 ‘me gusta’ en Facebook. Aluciné con vuestro apoyo.

Os aseguro que la sensación que tengo respecto al 2013 es agridulce. El tema central de este blog ha sido la búsqueda de empleo. Al final se convirtió en un diario personal centrado en el desempleo. Pero, en ocasiones, dejaba salir la parte más emocional. Y aunque esta entrada parece una carta de presentación pura y dura para una oferta laboral… diré que… mi vida no gira en torno al trabajo ni a su búsqueda. ¡Oh! ¡Sorpresa! Hay cosas bastante más importantes que el empleo. Y al igual que hay que buscar trabajo cuando no se tiene, hay que buscar otras cosas. La salud por encima de todo. Si te encuentras mal, no disfrutarás de ese trabajo que tanto te gusta, ni de tu pareja, tus amigos, tu familia, esa peli que tantas ganas tenías de ver o del festival de música para el que te compraste un abono meses antes. La salud, en lo más alto de la pirámide de valores.

Y, aunque suene a tópico, hay que cuidar las amistades. Son muchos los que suben y bajan a tu tren. Pero pocos los que permanecen en el vagón acompañándote. Por diversas circunstancias, hay personas que saldrán de tu vida o no estarán tan presentes como tú creías que estarían. Pero es que contigo va a pasar lo mismo. Tú subirías al tren de otras personas y te bajarás en alguna estación o continuarás. Por eso, hay que cuidar a los que se queden. Menos “A ver si nos llamamos para un café” y más “nos vemos el viernes a las cinco para tomarnos un café”. Si el ser humano es social por naturaleza… ¿por qué no dar importancia a ese aspecto de nuestra vida?

puesta de sol en murcia

Una puesta de sol para recordar, y para recordar.

No tengo ni idea de lo que me espera para el 2014. Pero sé que llegarán nuevos proyectos, que ocurrirán cosas que en este instante no puedo imaginar, que lloraré, que se me cerrará el estómago, que tendré momentos en los que querré estar solo, pero también que reiré y cantaré y bailaré. Porque, no nos engañemos, todo es cíclico. Me alejo del optimismo vació (tan de moda y más en estas fechas) que dice que 2014 será un buen año. No es eso. Simplemente… hay cosas que se repiten. Por eso sé que volveré a tener paseos por la playa, y volveré a ir a festivales de música… haré cientos de kilómetros en coche, bus, tren o avión, a detener el despertador para levantarme para ir a trabajar (aunque sea en mi escritorio) y a llorar de tristeza y emoción. Pero hay cosas que escapan a nuestro control. Y esas sorpresas son las que recordaré dentro de un año como ahora que aún puedo sentir la arena bajo mis pies descalzos de las playas de Bilbao (sí, me duché) o ese ‘no quiero que termine el día, lo alargaré hasta pasado mañana).

Lo que no voy a enterrar, va a ser a ese niño que tanto disfrutaba imaginando, creando historias o jugando. Madurar no significa ser un sosainas, un ogro o un ‘estirao’. Aún hay gente que esto no lo entiende.

Millones de gracias a todos los que me habéis acompañado cada noche durante este año 2013. Os aseguro que cada comentario en el blog, cada visita a la web o cada ‘me gusta’ en Facebook me ha dado vida. Y si hay cosas que se recuerdan temporalmente, todo lo que ha significado este blog en mi vida lo voy a recordar SIEMPRE.

Abrazos y besos. Mis mayores deseos para que se cumplan todos los vuestros.
¡Hasta el año que viene! (Gracieta clásica donde las haya)

PD. De algún modo… casi casi casi…

Publicado en Sin categoría | 6 comentarios

En esto que suena el teléfono.

En esto que suena el teléfono y escuchas tu nombre entre signos de interrogación. Estás trabajando (qué bien suena esta palabra aunque la escuches mentalmente) en uno de tus proyectos cuando suena el teléfono de repente. Miento. Estás contestando a un mensaje de WhatsApp (sé escribirlo sin mirar Google, yeah!) y no puedes terminar porque aparece un número de teléfono y suena el tono de llamada (mira, ese será el final del post de hoy). Ves el número y reconoces el prefijo. “Ostras, si esto es de Buriendia. Seguro que son los de Gorange para hacerme una encuesta”. Y, como eres así de majo, pues contestas para que la encuestadora gane su sueldo. Te solidarizas.

muchos teléfonos

¡¿Cuál suena?! ¡¿Cuál sueeeena?!

“¿Sí?” (como veis soy muy original contestando) “Ju… ¿Juan Pedro?”. “Sí. Soy yo” (antes decía “el mismo que viste y calza” pero me miraban raro… aunque no les viese, sé que lo hacían). “Hola, Juan Pedro. Te llamamos de Zoelindifor (nótese que el nombre es inventado). Y tú piensas “¡La leche! Esta empresa mola mucho”. “Ah, hola”, dices filpanding. “Mira. Que nos enviaste tu curriculum hace un tiempo y nos gustaría conocerte. ¿Vives en Girikislania?”. “Emmm… a ver… no. Vivo en Fruisdincia, antes vivía en Girikislandia pero regresé a Fruisdincia hace un tiempo. Pero, vamos, que tengo la maleta preparada para ir a cualquier lugar del mundo”. Sabes que esa empresa está muy lejos. Precisamente en Buriendia. “Vaya. Es que… no queremos hacerte venir a Buriendia y que luego no te contratemos”. “No, no. No hay problema. Yo voy cuando me digáis. Además, tengo donde quedarme un par de noches”.

Escuchas… nada. No escuchas nada. Porque no hablan. “Aún así, estamos demasiado lejos. No queremos hacerte venir”. Tú te mueres en ese momento. Quisieras teletransportarte con un simple chasquido de dedos, llamar a la puerta de la empresa y aparecer con una sonrisa de oreja a oreja. Entonces, se te ocurre decir “A ver, si queréis podemos hacer una primera entrevista vía Skype”. “Ah, pues… … … … déjame que se lo comente a mi jefe y te digo algo luego”. “Vale, pero que si no hay posibilidad, voy sin problemas. Me encantaría trabajar con vosotros. Mucho” (he de decir que Zoelindifor hace cosas fantásticas). “Vale, te decimos algo luego. Queremos verte”. Y tú cuelgas con el corazón a mil. Y no sabes si contarlo a tu familia o a tus amigos. Y piensas “¡Mierda! ¿Por qué no he dicho que vivo en esa ciudad, subo a un tren en media hora y me planto allí al día siguiente?”. En fin… que el teléfono no ha vuelto a sonar. Y no sé si llamar mañana. No quiero dejar pasar una oportunidad así. ¡Arrrrg! ¡Qué hacer!

Y el resto del día avanza muy rápido. Estás en tus proyectos pero piensas en si sonará de nuevo el teléfono, en si deberías haber dicho que vivías allí o en si deberías haber contestado “¡¡¡¡He dicho que voy y es que voy!!!! ¡¡¡¡Por mis santos cojones que voy, y a callar!!!!”. Tic, tac, tic, tac… qué complicado es esto. De verdad, si digo que no me importa viajar para hacer una entrevista (no sería la primera vez) es que no me importa. Se acabó lo de buscar trabajo en tu barrio o ciudad. Las distancias no existen. Y si el contrato es para un mes… pues me planto allí para un mes. Ya veré dónde me meto. Eso es problema mío. Si tuviese que encontrar trabajo donde vivo… sólo podría dedicarme a plantar limoneros y a comentar qué tal está el tiempo “paece que va a llové porque me duelen los huesos”… No, en serio. Que este tipo de empleos no los puedo encontrar en mi (no llega ni a pueblo) zona. En fin… que espero que el teléfono vuelva a sonar mañana. ¡Ah! Y que esta vez no sea una encuestadora de Gorange.

Y así ha sido un miércoles con ataque al corazón como valor añadido.

¡Ah! Y buscando algo en el sótano he encontrado esto. Sí, en 2012 aparecí en la Cuore. #simelodicennomelocreo

Fan de la fruta

¿Y esto se lo debería enseñar a mis nietos si los tengo en un futuro hipermegabsurdamente lejano?

¡Buenas noches!

PD. Este año quería ver a este grupo. Este año… lo vi. La mayor parte del tiempo estuve solo pero lo disfruté mucho. Eran ellos, era yo y eran cientos de desconocidos rodeándome. Y recuerdo pensar “Vamos, tío, que vas consiguiendo cosas que nunca habrías imaginado que conseguirías. 2014 será un gran año. ¿Me mentiría a mi mismo?” :)

Publicado en Sin categoría | 2 comentarios

La importancia del control del estrés.

Controlar el estrés y la ansiedad es básico tanto si tienes mucho trabajo como si no lo tienes. Pero esto lo puedes extrapolar a otras parcelas de la vida: relaciones de pareja, relaciones con amigos, con la familia, problemas materiales, problemas de salud, fobias… La ansiedad es necesaria. Es un mecanismo de defensa. Pero si no sabemos controlarla… se vuelve en nuestra contra.

Un mal control del estrés y de la ansiedad puede hacer que tengas algo parecido a un cortocircuito y que actúes como no lo harías en circunstancias normales. Puedes convertirte en un pesado que habla siempre del mismo tema (ojo si es sobre que estás en paro porque nos llegamos a convertir en seres monotematicamentepesados), hace que envíes mensajes o hagas llamadas de las que te arrepientas (cuidado, además, si te has tomado un par de cervezas), comiences a desconfiar de lo que te dicen, ves u oyes… y de, incluso, ti mismo.

Además, el estrés y la ansiedad hacen que salpique no sólo a otras zonas interiores sino también a lo que te rodea. Si por ejemplo estás ansioso porque no encuentras empleo, un mal control de ese estado hará que aparezcan problemas en otros aspectos de tu vida. No obstante, no hay que confundir estar estresado o ansioso con ser un tonto de cuidado que deja que se aprovechen de él pensando que todo es un efecto óptico consecuencia de ese estado. Cuidadito porque hay mucho idiota ahí fuera.

Llevo unos días algo tocado por algunos temas. Y que desapareciese mi bajo ayer ha sido la gota que ha colmado el vaso abriendo la caja de los truenos, de Pandora y de las armas de destrucción masiva. Hoy he explotado. Digamos que mis sentidos se han abierto y he percibido algunas cosas que había pasado por alto. Es como si de tanta presión, el tapón de una botella saliese disparado y el líquido de su interior viese la realidad por primera vez. Y he sentido la necesidad de comenzar a solucionar problemas o manchas una a una. Vivir con cargas provoca dolores de alma.

Hoy he tenido dos buenas noticias. La primera me la reservo. La segunda…

………
……
….
..
.

¡Ha aparecido mi bajo eléctrico!

pantera rosa con guitarra

Espero que te gusten los abrazos, porque no te voy a soltar.

El cerebro humano es increíble. La ansiedad controlada puede hacer que funcione a mayor precisión. Y hemos unido pistas hasta dar con la clave. El caso es que está en casa sano y salvo. Hay quien piensa que las segundas oportunidades nunca fueron buenas. Yo pienso que sí. Porque se aprende de los errores de la primera vez. Así que, no te voy a dejar escapar tan fácilmente.

Estoy en pleno proceso de control del estrés. Tengo muchas cosas que hacer y no quiero ni puedo permitir que algunas preocupaciones ocupen mi mente durante la mayor parte de las horas del día (y de la noche). Desaparición del bajo: solucionado. Próximo reto: downloading…

Me voy a la cama. Necesito reflexionar. Todos lo necesitamos para saber qué queremos, qué no queremos, hacia dónde vamos, qué estamos haciendo mal y qué bien y un largo etcétera. Nadie dijo que fuese fácil.

Buenas noches.

¡Tengo mi bajo en casa! ¡Iujuuuuu!

PD. “A través de tu risa la vida me pide perdón”. ¿No es una de las frases más bonitas que habéis escuchado? Esta mañana, esta canción me ha traído suerte. Mañana creo que la volveré a escuchar por si se repite.

Publicado en Sin categoría | 3 comentarios

Nunca vienen solas, dicen.

¿Qué es una mala racha? ¿Una etapa en la que todo sale mal? ¿Una etapa en la que sale mal todo lo relacionado con un aspecto de tu vida? Me decanto más por esto último. Pero… ¿y cuando te ocurren cosas negativas en varios aspectos? Dicen que las desgracias nunca vienen solas. Pero utilizar el término ‘desgracia’ me parece magnificar en demasía la importancia de ciertos problemas.

bajo fender jazz bass

Una de las últimas veces que lo disfruté.

Lunes. He perdido mi bajo eléctrico. O me lo han robado debería decir. El cómo no importa. He perdido mi preciado instrumento musical. No soy alguien que le coja cariño a lo material. Nunca he perdido nada. Ni las llaves. Ni el documento de identidad. Ni la cartera. Quizás la cabeza en alguna ocasión. Pero cuando se me ha roto el móvil, o un ordenador, o he dado un golpe al coche… me ha fastidiado pero no me he sentido tan mal. Perder un instrumento musical duele. Duele mucho. Se le coge cariño. Y más si es el símbolo de tu desconexión, de dejar los problemas a un lado mientras lo tocas o de sentirte bien cuando te expresas con él. Y hoy… no sé dónde está. Así que me voy a la cama, una vez más, jodido.

Y es que llevo un mes… que tela. Se me rompió el ordenador portátil (ahora mismo estoy escribiendo con uno de sobremesa que tiene unos 10 años y se queja cada tres segundos), se me rompió el coche en mitad de la autovía y, ahora, desaparece mi bajo. Se puede remplazar. Claro que sí. Pero este bajo quería tenerlo colgado en la pared cuando fuese un anciano. Este y el primer bajo que compré con 15 años. Vendí otros dos. Pero no les cogí cariño. Al primero y al cuarto sí. El primero sobrevivió a un incendio. Y este me ha hecho mucha compañía durante el último año. Ahora estará en casa de otra persona que, probablemente, no sepa tocarlo. Puede que esté a la espera de encontrar un comprador. No tengo ni idea. Esta mañana cuando he despertado no habría imaginado que me iría a la cama sabiendo que, con casi total seguridad, no volvería a tocar mi bajo nunca más.

Ah, que este blog va sobre la búsqueda de empleo. Perdonad. Pero encontrar momentos de reflexión, desconexión y paz haciendo algo que te gusta… es indispensable en la búsqueda de empleo o de camino. Y para mí, tocar ese instrumento lo ha sido. No obstante, como novedad seguiré diciendo que continúo plantando semillas. Tantas que tengo varios sitios donde anoto lo que tengo que hacer o entregar para que no se me olvide. Esta tarde he recibido varios elogios por un encargo que he entregado esta mañana. Y leerlos me ha hecho recordar las grandes cosas que he hecho en el pasado. ¿Por qué no iba a poder volver a hacerlas?

El desempleo me cambió el carácter. Y gente muy importante en mi vida se dio cuenta. Perdí los colores, perdí la sonrisa, perdí la alegría, perdí la originalidad, el humor, la confianza y la identidad. Me convertí en lo que no soy. El trabajo ha sido duro pero, quien realmente me conoce, sabe que vuelvo a mi estado natural. No necesito que me bailen el agua ni que me digan lo bueno que soy trabajando para crecerme. Pero que esta tarde me envíen varios mails de dos ‘clientes’ distintos para comunicarme lo mucho que les gusta mi trabajo hace que mi reflejo en el espejo vuelva a ser lo que nunca debió dejar de ser.

El camino es duro. Es más, paso más horas del día frente al ordenador que cuando he estado contratado por una empresa. Y la sensación de ver que estoy consiguiendo algunas cosas por mí mismo es muy agradable. Lástima que hoy me vaya a la cama con el mal sabor de boca que me produce decir adiós a mi bajo. Igual pensáis que me estoy pasando pero… este bajo eléctrico ha sido metáfora de ¿crecimiento personal? por llamarlo de algún modo. Y no me apetece remplazarlo.

Me voy a la cama con la esperanza de recuperarlo. ¿Existen los milagros? No lo sé. Pero nada es imposible.

Buenas noches. Y si a algo le tenéis aprecio, cuidadlo y estar atentos a ello. Un despiste puede hacer que todo se acabe. Mira, parece el copy de un spot de la DGT.

PD. Pasarán otras manos por tus curvas. Vibrará otro corazón al escuchar tu voz. Nuevos dedos rascarán tus picores y nuevas yemas te pellizcarán. Verás otras lágrimas caer y provocarás otras sonrisas. Realizarás largos viajes. Irás a conciertos. Pasarás noches en vela mientras es otro quien te sujeta entre sus brazos. Por alguna razón, que sólo el corazón entiende, pretendía tenerte a mi lado durante el resto de mi vida. Seguramente harás feliz a otro incluso más que a mí. Pero lo que te puedo asegurar, de lo que estoy seguro, es de que… (como lo hago yo)

Publicado en Sin categoría | 15 comentarios

Cursos universitarios gratis online.

Así. Sin una primera cita. Sin cena. Sin cine. Y sin palabras previas. Directo al tema. Hoy… cursos universitarios gratuitos y online que empiezan en diciembre. Tienes tiempo de sobra para echarles un ojo y elegir aquellos que más te interesen. ¿Para qué gastar tiempo en previos (que no preliminares) cuando lo que nos interesa es lo que viene después? Pues los tenéis AQUÍ.

Toma fotaca cutre que pongo hoy.

cursos online gratuitos

Martes. Y vaya martes. No he tenido ni un minuto de descanso. A las 8.30 ya estaba en marcha. Anoche me llamaron cuando estaba en la cama para ofrecerme un trabajo para esta mañana. Así que… he estado hasta la tarde tocando maquinitas. Ya he comentado en varias ocasiones que antes de ser un ‘juntaletras’ era un ‘tocabotones’. Y como eso es como montar en bici… pues no se me olvida. Y si me ofrecen unas perricas por tocar maquinitas pues… se tocan, se acarician y se miman . Ha sido interesante. He estado en una charla del Gobernador del Banco de España. Decía que estamos saliendo de la crisis. No, no he ido al cine a ver una de ciencia ficción ni me he puesto Paramount Comedy.

He comido a las 16.30 de la tarde. Bueno… comer… un par de cucharadas y al ordenador porque tenía que terminar unas cosas urgentes. Ya comenté ayer que estoy llevando las redes sociales de la agenda Mimö. Por cierto, un ‘me gusta’ a la página de Facebook sería de agradecer :p

Un rato más tarde… examen de inglés. Después… a comprar unas cosillas que necesitaba, a contestar a unos mensajes, y a escribir el post de esta noche. Y aún querría más tiempo para hacer deporte, para escribir algún post de las cuentas que llevo y para tomarme un par de cerves en buena compañía. Pero… creo que en cuanto suba esta entrada iré a la cocina para cenar un algo y, después, veré una película. Mi pequeña neurona no puede más por hoy.

De postre, tras el ataque voraz que os he hecho, os paso una historia muy curiosa sobre un pasaporte que apareció en la puerta de varias agencias de publicidad. Resultó no ser un pasaporte sino un curriculum. Una idea genial, ¿verdad? Podéis leer la historia AQUÍ.

Y con esto y un bizcocho (el que me he desayunado esta mañana justo antes de empezar a trabajar y al que, de buena gana, le metía mano ahora) os digo ¡buenas noches!

PD. Hay que centrarse. Hay que ponerse un objetivo. Hay que aprovechar el tiempo. Hay que saber hacia dónde se va. Porque mil veces sentimos que estamos…

Publicado en Sin categoría | 5 comentarios

¿Y tú qué quieres hacer?

No sé vosotros. Pero yo hay algunas cosas que no quiero ser ni hacer. No quiero ser un necio, no quiero ser un engreído, no quiero ser déspota… por supuesto. Y tampoco quiero ser un eterno desempleado. Por eso, ante la complicada aparición de un trabajo por cuenta ajena sigo aceptando colaboraciones como freelance. La última: como community manager de una veterana guía de ocio musical.

logo skype

Gracias a Skype he podido realizar entrevistas de trabajo sin salir de casa y hacer grandes desembolsos en gasolina.

Lunes. Última semana de noviembre. Hoy despertaba con la emoción (a veces sin sentido) del que espera que aparezcan sorpresas agradables a lo largo de los 6 días que nos quedan de mes. Ayer, mientras daba un paseo nocturno por la ciudad decía que no tengo nada especial para esta semana. No tengo conciertos, no tengo entrevistas, no tengo viajes… pero siempre me queda la anticipación a la infinita posibilidad de las sorpresas agradables.

Hace un par de semanas me ocurrió esto mismo. Una empresa me citó para realizar una entrevista de trabajo a través de Skype. Es una empresa en la que, sin duda, me encantaría trabajar. Y lo saben. Por eso mismo llevo ya tres encuentros con ellos. Este último ha sido con el co-fundador de la misma. Para mí fue un placer hablar con uno de los fundadores de una agencia a la que admiro. Por lo que me dijeron, no me llamaban por un puesto en concreto sino que querían conocerme un poquito más para ver dónde encajaría mejor. Hacen cosas geniales. Por mi parte, no tengo ni la más mínima duda de que sería una pieza que se acoplaría perfectamente al mecanismo de los proyectos que ponen en marcha. Pero, claro, la decisión no está en mí. En ese caso, ya sería un compi más.

Desde hace unos días, me encargo de la comunicación a través de las redes sociales de una conocida guía musical. Es un trabajo que hago como freelance, desde casa. Estoy aprendiendo mucho sobre comunicación online. Y he de decir que… me encanta.

Por otro lado, dos fundaciones se han puesto en contacto conmigo para ofrecerme una beca del 100% de la matrícula de un Máster en Redes Sociales de una reconocida universidad. Aluciné cuando sonó el teléfono para darme la noticia. No obstante, por el momento no he podido aceptar. ¿Por qué? Porque debería ir cada fin de semana a Madrid. Sólo si encuentro empleo en la capital antes de unas semanas podré aceptar. El gasto económico sería enorme de otro modo. Eso sí, me siento muy afortunado por pensar en mí para esa beca. Y aún tengo esperanzas de encontrar empleo antes de la fecha final que me dieron para la aceptación de la beca. Creo que podría arrepentirme si la rechazo. Y os aseguro que no tengo ni idea de qué hacer. ¿Qué me aconsejáis?

¿Y tú sabes lo que quieres hacer? Si tienes posibilidad, trabaja en algo que no sientas que sea una obligación. Me da igual el tipo de empleo que sea. Pero haz algo que te encante hacer. Yo tengo la suerte de haber hecho eso mismo casi a lo largo de toda mi vida laboral. Y es lo que pretendo continuar seguir haciendo. Es difícil. Muy difícil. Pero hasta no hace mucho lo he conseguido. Imagino que ya habréis visto este cortometraje. Si no… prestad atención. Os hará pensar…

Este último año ha sido muy extraño. He ganado mucho, he perdido, he vuelto a ganar, he vuelto a perder… En fin, que recuerdo un mensaje que alguien me envió en enero diciendo “si no eres supersticioso, 2013 puede ser tu año de suerte”. No he encontrado trabajo a lo largo del año pero sí muchos proyectos… y, quizás, a mí mismo.

Gracias por leerme. Me hace sentir acompañado.

Mañana colgaré algunos cursos interesantes, por cierto.

Buenas noches y buen final de mes a todos.

PD. En cualquier momento sonará nuestro teléfono y recibiremos una noticia que nos hará sonreír como hacía tiempo que no hacíamos. Y esa voz no será consciente de la importancia de sus palabras. Tú sólo pensarás: es agradable, es…

Publicado en Sin categoría | 11 comentarios