Como si de una larga travesía en barco se tratase, hoy tan sólo comentaré qué tal han sido estos días de encierro trabajil en tierras valencianas. Llegué el lunes pasado. 5 personas encerradas en un hotel (hostal) de un pequeño pueblo… para hacer algo grande. Estamos retransmitiendo para todo el mundo el torneo internacional de fútbol sub19 COTIF. Nuestro trabajo se está viendo en lugares tan dispares como Japón o Arabia Saudí. Cada noche, Eurosport, Al Jazeera y Teledeporte emiten en directo el torneo.

Mañana es el último día. España se enfrentará a Argentina en una final que se pronostica explosiva. No soy un gran aficionado al fútbol. Es más… no soy aficionado al fútbol. Pero los torneos internacionales me gustan. Y vivirlo a pie de campo es toda una experiencia. Otro trabajo más que añadir a mi curriculum. Otro trabajo que me está haciendo aprender cosas nuevas y trabajar con grandes profesionales.

He vuelto a ponerme guantes para tirar cables, he vuelto a hacer pruebas de realización, he vuelto a decir “3, 2, 1… dentro”, he vuelto a notar mi corazón a mil porque la decisión que tomas en directo la va a ver muchísima gente. Es apasionante hacer televisión en vivo. Hoy tenemos descanso. Pero mañana, a las 21.00 horas podréis ver la final en Teledeporte. Bueno… digamos que el post de mañana… podría ser ese jejejeje

COTIF

Esto se acaba…

Son muchos días fuera de casa, conviviendo con compañeros de trabajo y probándote a ti mismo. Y hay cosas que me siguen sorprendiendo. Siempre he sido bueno editando vídeos. Oye, que nos da vergüenza admitir en qué somos buenos. Pero… supongo que al tocar instrumentos… tengo interiorizado el ritmo. Y lo que estoy haciendo en este torneo es muy parecido a eso. Me encargo, entre otras cosas, de jugar con las imágenes a tiempo real.

La primera noche tras un partido, soñé algo muy parecido a la película “Olvídate de mí” ¿La conocéis? Aquella en la que un tipo pide que le eliminen unos recuerdos de su mente. Pues bien… en este trabajo estoy utilizando una máquina (divertidísima) con la que puedo seleccionar momentos que acaban de pasar, transformarlos, cambiarlos de posición, ralentizarlos… Y la primera noche soñé que con esa máquina podía seleccionar qué recuerdos quería tener en mi cabeza, en qué orden y con qué frecuencia revivirlos. Una pena que “Olvídate de mí” exista. Si no… ¡menudo guionazo de película!

Os dejo. La conexión es malísima y mi ordenador va fatal. Necesita que alguien limpie su memoria.

Buenas noches y buen final de verano a todos.

PD. Cada día lo necesito más. El estado de congelación indefinida acaba conmigo. Las estalactitas formando esculturas maravillosas bajos los dedos de mis manos me bloquean. Hoy… más que nunca… necesito sentir…

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2 respuestas a Cuaderno de bitácora.

  1. Hepburn dijo:

    ¡Bravo por ti!
    El fútbol no me gusta ni lo más mínimo, pero mañana lo pondré un momento (breve) sólo porque tú pilotas esa maquinita.
    Y que más da que ya hayan hecho esa peli, la puedes enfocar de otra manera completamente distinta, también han hecho ya miles de pelis con zombies y ahí siguen dando el coñazo, conque no deseches la idea.
    A mí no me da vergüenza admitir que soy buena en algo, para naaaaada, lo que me da vergüenza es admitir en lo que no lo soy, egocéntrica que es una ;)

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