Dicen que el tiempo pasa rápido cuando es agradable lo que estás haciendo. Recuerdo aquellas asignaturas del instituto que no me gustaban nada. La hora se hacía eterna. Pues eso quizás se pueda extrapolar a otros aspectos/situaciones de la vida. ¿Y a qué viene esto? A que se me ha pasado el fin de semana volado. No he pensado en el desempleo, no he pensado en todos los meses que llevo en esta situación, no he pensado en que… el lunes… tendría que ponerme a la carga de nuevo.

reloj de pared

A veces, querría detener esas manecllas.

¿Bien vuestro comienzo de semana? Yo he estado todo el día adelantando trabajo. Colaboro escribiendo en los blogs de dos empresas. Los lunes me gusta aprovecharlos a tope para tener más días por delante para las posibles modificaciones. Además, así puedo centrarme varios días enteros a la búsqueda de empleo. Y poco más. Este lunes azul no ha tenido nada destacable más allá de encontrar una web donde ver un buen puñado de películas a las que quiero hincar el diente.

La nota negativa se la lleva mi cuello. Desde hace varios días tengo una tortícolis de manual. Y pasar tantas horas frente al portátil no ayuda. Esta noche creo que me quedaré en casa viendo una peli pero no sin antes salir a correr para quemar grasas y pensamientos dañinos. ¡Espero que no sea perjudicial para el cuello!

La semana pasada me entrevistaron en un programa de televisión de Murcia. Os dejo el enlace por si queréis echarle un vistazo. Es un placer pertenecer ya a la wikifamilia. Podéis ver el programa AQUÍ. Mi careto aparece a partir del minuto 23:50 pero os recomiendo que veáis el programa completo. Es muy interesante.

Y ya. La entrada de comienzo de semana acaba aquí. Me encantaría poder contaros muchas más cosas pero hoy… no ha habido llamadas, no ha habido buenas o malas noticias, ni pasos hacia delante ni hacia atrás… Hoy… ha sido un lunes del montón, con sus cosas buenas y malas, pero… del montón.

Que tengáis un buen final de día. ¡Buenas noches!

PD. Al igual que los Gremlins, tiene una serie de reglas para que no se convierta en nuestra enemiga. No hay que permitirle caprichos en exceso, no hay que alimentarla a deshoras, no hay que escucharle en todo momento, no debe ser el centro de tu atención ni pretender pasar la mayor parte del día a su lado…

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