Hoy… me cuesta escribir de buen rollo. Me cuesta hacer bromas o combatir las malas noticias con risas. Alguien me dijo una vez que no viese las noticias (y menos mientras desayunaba) Me gusta terminar de comer tomando el postre en el salón. Salgo de la cocina y me siento en el sofá frente a la TV para terminar de ver el episodio de turno de Los Simpsons. Normalmente, me quedo un rato viendo los informativos (de este u otro canal). Por lo general, sólo veo el sumario. Para ver ‘lo que se cuece’ Hoy… me han tocado las zonas bajas con especial tesón. Y es que… escuchar que el paro continuará así (o peor) al menos hasta 2016… pues no son buenas noticias.

Mirándolo por el lado bueno, nos acaban de regalar 3 años más para que pensemos qué queremos ser de mayores. ¡Bien! Mi cumpleaños es la semana que viene. Y, por primera vez en mi vida, preferiría detener el reloj de suma de años un rato. Quizás me hago mayor, quizás no quiero agobiarme. Pisar suelo resbaladizo es peligroso cuando no tienes un buen lugar donde apoyarte. Que tú puedes tener un equilibrio digno de un funambulista de circo, unos reflejos como los del mismísimo Bruce Lee o un paso firme a la altura de Usain Bolt… pero como lo que pongan bajo tus pies sea una mezcla de barro, huevos rotos, aceite para coches y vaselina (mucha vaselina)… y te quiten cualquier tipo de barra de apoyo o bastón… lo vas a tener complicado si quieres mantenerte en pie. Mucho.

El pesimismo se adueña de la vida diaria. Los estómagos rugen en los colegios. Y los jóvenes (que se lo pueden permitir o que prefieren luchar donde quizás tengan una oportunidad de ganar) se marchan a cualquier otra parte. Hoy… tengo malas pulgas.

Pasarán los años y recordaré esta etapa de mi vida como una odisea de supervivencia. Hoy me he mirado al espejo y me he sentido orgulloso de estar participando en proyectos que me encantan, de haber conocido a profesionales fantásticos que (además) cuentan conmigo para sus proyectos y de sacar optimismo de pozos más secos que los ríos de Marte. Hoy no me van a hundir. Porque no me da la gana.

Continúa la aventura. Muchísimo ánimo a todos los que estáis buscando vuestro lugar en el mundo, a los que no os dais por vencidos, a los que ya no sabéis que más hacer para sacar a los vuestros hacia delante, a los que estéis a punto de dejar lejos a amigos, pareja, familia y demás para encontrar un futuro en otro lugar, a los que se sienten más perdidos que nunca… incluso a mí mismo, que también lo necesito :)

Que paséis un buen fin de semana. Buenas noches, compañeros.

PD. Aunque nos veáis agotados, despeinados, sudorosos… aún nos mantenemos en pie. Si estamos así es porque…

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4 respuestas a Cuando te dicen que la cosa va para largo.

  1. laura fernández-Delgado salinas dijo:

    acabo de encontrar este blog de rebote mirando en linkedin cosas y debo decir que me ha encantado este post.

    Enhorabuena por el optimismo que este blog refleja, el sentido del humor y la lucha y fuerza diaria que la situación requiere.

    mucho ánimo! un beso!

  2. Ramón dijo:

    Buen Blog!

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