Hay dos momentos del día que son clave frente al espejo cuando estás en desempleo. No digo que sean negativos sino que son parte del proceso de cambio. El primero es por la mañana. Te levantas, vas al baño, te lavas la cara, la levantas y… te ves reflejado en él. El agua cae por tu rostro. Algunas gotas se quedan en la barba (si la tienes como es mi caso, claro jajajajaja). Y permaneces un instante mirándote, intentando reconocerte. ¿Soy yo? Te ves distinto. Te cuesta verte. Soy yo pero no soy YO. Por delante tienes un día lleno de posibilidades. Pueden aparecer avances pero también tropiezos. Puedes regresar a la cama con la sensación de que todo va a ir bien… o no. Pero en ese momento al despertar, frente al espejo… sabes que hay algo que no va bien, que hay algo que debes cambiar (ojo, digo ‘debes’… y no ‘debe’), que tú has sido otro y que lo volverás a ser… pero ahora… simplemente… te cuesta reconocer a la persona en transición que tienes frente al espejo.

autoconfianza

Espejito, espejito…

El segundo momento del día en el que tu reflejo es importante llega en la noche. Vas a acostarte. Y te miras en el espejo del baño. Vuelve a ocurrir lo mismo. Ese no soy YO. Se parece a mí pero no soy YO. A lo largo del día han ocurrido cosas que han hecho que renueves o pierdas capas de identidad. ¿Qué es eso? Cuando estás en desempleo… pierdes capas de ti mismo. Como cuando te da el sol y te quemas. O como lo hacen las serpientes. Pero esas capas se pueden recuperar. No las pierdes para siempre. Lo que pasa… es que… mientras las recuperas… si tardas mucho… puedes seguir perdiendo capas. Y eso afecta en cómo te ves, en tu autoconfianza y en tu autoestima.

Y todo esto me parece de lo más normal. Al principio, cuando te acabas de quedar en paro… no te ocurre nada de esto. Pero… si pasa el tiempo… comienzan a aparecer los cambios. Hoy lo decía contestando a los comentarios que algunos escribisteis en el post de ayer: cuando todo esto pase, cuando consiga lo que busco… me miraré al espejo y no es que reconozca a ese YO… sino que reconoceré a un YO mucho más fuerte, mucho más seguro y mucho más formado. Siento que cada día aprendo. Mucho. Sobre un montón de cosas. Sobre mis propios valores de vida, sobre relativizar problemas, sobre mí mismo.

Martes. Hoy ha sido un día bastante invisible. ¿A vosotros os ocurre lo mismo frente al espejo?

Buenas noches :)

PD. Sigo escribiendo cada día por muchas razones. Escribir es un paso para alcanzar mi sueño.

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2 respuestas a Cuando te miras al espejo.

  1. AliG dijo:

    Muy buena la entrada!!! Aunque tengo que admitir que tu frencuencia de automirada es muy alta respecto a la mia, jaja! Un saludo.

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