Aún no he conocido a un solo desempleado de larga duración que no tenga días de bajona. Puedes ponerte una máscara pero si un día no estás bien… se te va a notar. No obstante, no todo el mundo está capacitado para percibir el estado de ánimo de quien tiene delante (o en la distancia). No todo el mundo posee la capacidad de la empatía. Bueno, sí. Pero no todo el mundo sabe utilizarla. Y si no tienes empatía, no sabes ponerte en el lugar del otro. Como consecuencia, puede que no seas consciente de su estado de ánimo si ese día de bajona ha salido a la calle (o se ha quedado en casa) vistiendo la máscara de la sonrisa eterna. Y hay quien día tras día porta esta máscara como si de un escudo anti-realidad se tratase. Cosa que veo un error. El positivismo vacío dice que debemos sonreír sí o sí. Lo he leído mil veces. Pero si todo el mundo te ve sonreír, el día que no lo hagas se te echará encima. Y quizás ese día te sientas fabulosamente bien. Pero… la máscara de la felicidad eterna hará que los demás crean que forma parte de tu rostro, irremediablemente unida a la piel por finos hilos de dolor invisible. Y por ello… te dirán “¿qué te ocurre? ¿estás bien?”.

cartel frágil

Todos somos frágiles, como la película. No confundir con débiles.

¿Por qué apuesto yo? Por la naturalidad. Vamos a ver, tampoco se trata de ir por ahí con la cara descompuesta a lo chupalimones. Para eso quédate en casa. Ojo, que hay quien hace eso para que le pregunten “¿cómo estás?, ¿qué te pasa?”. Todos conocemos a gente que necesita estas inyecciones de ego y utiliza sus estrategias chutarse. No estoy en contra ni a favor. Puede que yo mismo haya exagerado, en alguna ocasión, la exteriorización de mis emociones para conseguir una muestra de atención o cariño. Pero, quizás, no sea lo más recomendable. Apuesto por la naturalidad.

¿Y con todo esto qué quiero decir? Pues que todos los que leéis este blog y estáis desempleados seguro que habéis tenido días de bajona. Los días de bajona se diferencian de los días invisibles en que, estos últimos, son días sin avances destacables aunque sin necesidad de sentirte regulero en cuanto a autoestima.

Pues bien, el desempleo (es esa enfermedad que comienza en un milímetro de una extremidad y, pasado un tiempo, te das cuenta de que ha invadido la mayor parte de tu ser físico y psíquico) causa, entre otras cosas, desajustes en la autoestima y confusión en la identidad de quien lo padece. No te sientas raro si te ocurre porque es normal. Lo curioso (y exponencialmente deleitante) son los avances orgásmicos. ¿A qué me refiero? A esas respuestas de empresas, a esos pequeños encargos, a ese amigo que dice que igual te encuentra algo… Esos avances son tan poderosos que pueden hacer que tu autoestima suba del 10% al 90% en tan sólo unos segundos. Los avances orgásmicos hacen que salgas a la calle y hagas esto (NOTA: en la versión ‘español de España’, Bart dice “fardar”):

No. Hoy no he tenido avances orgásmicos. Lo prometo. Es más, he despertado con bajonix a mi lado. Y no recordaba haberme ido con ella anoche a la cama. Estas cosas pasan, ‘ya tu sabeh’. He tenido que ir al centro a acompañar a alguien a ‘hacer un mandao’… Y, mientras esperaba en el coche, me ha dado por… peligro… por… esto se debe hacer con cuidado… por… no te acostumbres, eh… por… tú sabrás lo que haces… por… pensar. Sí, pensar. Y ¿en qué he pensado? En todos los avances orgásmicos que he tenido desde que abrí el blog. Participé en el marketing online del Biblao BBK Live 2013, escribo para llaollao, también para Tarifas Blancas, impartí un curso de Gestión Emocional a nivel nacional, hace poco tuve una entrevista de 2 horas con una empresa en la que me encantaría trabajar, gané un premio a mejor blog de mi comunidad autónoma y varios por el cortometraje que escribí… Durante la etapa septiembre 12/13 he tenido una gran cantidad de avances orgásmicos que han hecho que mi autoestima rozase, por momentos, el mismísimo suelo de Venus. Y pasados unos años recordaré esta etapa como una prueba personal.

Con todo esto quiero decir que la autoestima de cristal del desempleado (No confundáis esto con la debilidad que no es lo mismo) es un rasgo característico del que no deberíamos avergonzarnos. Pero tampoco regocijarnos ni recrearnos en él. La autoestima de cristal se debe reforzar con los avances orgásmicos, con las relaciones personales, con el apoyo de la familia, con tus aficiones, con aquellas cosas que sabes hacer tan bien, con todo aquello que hace que te sientas genial. No. No es optimismo vacío del que postula que hay que reír cada día aunque no tengas con qué pagar la hipoteca de tu casa. No es eso. Además, no quiero hablar de algo que (afortunadamente y gracias a una de esas decisiones alocadas) no he vivido. Creo que sabéis perfectamente a qué me refiero con todo este tema de la autoestima de cristal, de la máscara de la sonrisa eterna, del refuerzo de la autoestima, de los avances orgásmicos y de la naturalidad.

¿Sabéis una cosa? Siempre me han aconsejado escribir sobre lo que conozco. Y si quiero escribir sobre algo que no conozco… que me documente bien antes. Por eso, llevo un año entero desnudando mi alma frente al mundo. Qué marrano. Lo que leéis es lo que soy. Y, en estos momentos, soy un desempleado que da gracias al universo por los avances orgásmicos que ha tenido a lo largo del año, que busca aquello en lo que más pueda aportar, que también duda pero que tiene una fuerza mental (y física… no soy tan tirillas) que le hace estar orgulloso de sí mismo. A lo largo de mi vida he cometido muchos errores, he tenido un buen número de decisiones equivocadas, he arriesgado (y mucho) pero… he aprendido mil y una valiosas lecciones.

No dejes que nadie machaque tu autoestima. Defiéndete… sobre todo… de ti mismo. Eres tu peor enemigo y tu principal aliado.

Todo es cíclico. Disfruta los buenos momentos porque se irán… y no llores indefinidamente por los malos… porque pasarán.

Y no salgas a la calle con la ropa interior sucia no sea que, Dios no lo quiera, te pase algo y te lleven al hospital. (Ya que me pongo a soltar consejos viejunos… pues meto uno que me decían de pequeño)

Mañana sonríe… pero sin máscaras :)

Buenas noches y gracias por leer estas juanpedradas.

PD. Los altibajos de autoestima son normales… en todas las personas habidas y por haber. ¿Por qué? No sé. Supongo que es cosa del…

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2 respuestas a De máscaras y cristal.

  1. Rosa dijo:

    Me ha encantado este post!! Y estoy totalmente de acuerdo contigo!yo apuesto por la naturalidad! Aquí estamos pa ser lo q somos,sin máscaras!:-)

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