Pues no. No ha sido un buen comienzo de año. La difusión de la web va genial. Más que genial. Las visitas siguen subiendo, las entrevistas en medios de comunicación también y los mensajes de empresas o gente que quiere darme sus impresiones se han multiplicado. Pero, en la vida, lo más importante no es el trabajo. Ayuda a sentirnos realizados, útiles y nos da una remuneración económica (en algunos casos) Pero no es lo más importante. He comenzado el año… con días raros.

Del mismo modo que debemos aprender a dar las gracias, sea del modo que sea, debemos aprender a pedir disculpas o perdón. Es importante que asumamos nuestros errores. Errores que no tienen por qué haber sido cometidos de un modo consciente. Pero si causan problemas, y vienen de ti, eres el culpable. No lo achaques a otros. Y esto me sirve tanto para la vida personal como laboral. No sería la primera (ni última) vez que veo como alguien comete un error en el trabajo y lo atribuye a otra persona. Enfréntate a tus errores, haz lo que puedas por solucionarlos y, si las hay, pide perdón a las personas implicadas.

Retomando el tema de la web… ayer me hicieron otra entrevista. Esta vez en Cadena 100. Entrevista express e inesperada. Sigo alucinando con el interés que puede desprender esta modesta web que lees. Por cierto, hoy he reflexionado mucho. El otro día di las gracias y pasé por alto centrarme en personas en concreto. Y, aunque no siempre doy nombres, hoy siento la necesidad de nombrar a varias personas que han sido clave en el desarrollo del proyecto. Mostré mi agradecimiento a las personas que no conozco personalmente pero no a aquellos que están o han estado tras las bambalinas. Y no me había dado cuenta de que también merecen un agradecimiento público. Una es Felipe, el programador de la web. Un amigo que está pendiente en todo momento de que funcione correctamente. Es mi brazo derecho a la hora de solucionar los problemas técnicos. Si alguien necesita una web… pedidme su contacto porque no os arrepentiréis. La otra persona es Julia. Ha sido mi consejera desde las primeras ideas. Ha estado atenta en todo momento y me ha avisado cada vez que había alguna errata en el texto, me ha dado su opinión continuamente y me ha hecho reflexionar siempre (aunque, al final, me quedase con las modificaciones con las que estaba de acuerdo… que fueron unas cuantas) Además, ella me ayudó a sacar valentía para hablar con Joaquín Reyes. Y, lo más importante, me ha apoyado desde el principio. Gracias a los dos. De corazón. Y, por supuesto, los amigos que se prestaron a proponerme esas promesas que, finalmente, no tendré que cumplir (por suerte…. o por desgracia): Jose Miguel, Yasmina, Parra, Santi, Miriam, Julia, Irene, Mª Ángeles y Juanjo. Os quedáis sin verme hacer el ridículo. Ahora… que sepáis que el contrato tenía letra pequeña: os habría tocado realizar las promesas conmigo. Habéis tenido suerte, chavales. Vuestro amigo está en paro pero no haréis el ridículo en vídeo.

Avances: me han contactado algunas empresas. El resumen de los mensajes es que me tienen en el punto de mira. Aún no he conseguido mi objetivo pero es un gran paso. Si no llego a tomar cartas en el asunto… no habría llamado la atención a estas empresas. Sería un curriculum más entre sus montañas de papel. Con esto no quiero decir que hacer una web para darte a conocer sea la solución. No. Porque ni tan siquiera he conseguido trabajo. Pero sí que me he dado cuenta (desde hace tiempo) de que nadie vendrá a llamar a tu puerta si no saben que existes. Me encantaría poder dar las claves (y conocerlas) para destacar entre miles de candidatos. Y no hablo del CV. No hablo de la experiencia acumulada, ni de los idiomas, ni de los estudios… simplemente hablo de que tu CV llegue realmente a los ojos de quien tiene que llegar. De momento, crear la web y el reto (aunque la cuenta atrás llegase a cero hace unas semanas) está sirviendo para eso. ¿Conseguiré trabajo gracias a esto? No lo sé. Si lo supiese… montaría un canal de TV para predecir el futuro a quien me llamase por las noches. Y me forraría. Así… tranquilamente.

Por el momento, tengo dos visitas pendientes a dos ciudades. Y esto me anima muchísimo. No sé si las visitas darán fruto laboral pero… es muy probable que sin exponer públicamente mi curriculum nunca hubiese ocurrido. Hay mucha cantidad de información. Imaginad una guía de teléfonos. Son enormes, ¿verdad? Muchísimos nombres. Si la abres y ves que hay un nombre escrito en color rojo de entre todos los escritos en negro… seguro que lo leerías, ¿no crees? Y quizás hasta recordases el nombre. O le llamases por curiosidad para ver por qué está escrito en rojo. Pues a eso me refiero. Y es lo que he intentado.

Os seguiré contando qué tal mi aventura. Hoy ha sido mi último día en Fnac. He trabajado muy pocas horas en total. Pero es una gran ayuda para gasolina, móvil y pequeños gastos. Además de que me ha aportado una gran cantidad de anécdotas en un ambiente de trabajo fantástico. Unos compañeros de trabajo de 10. Algunos pensaréis… ‘entonces no estás en paro’ A ver… que han sido 3 semanas y sólo trabajando 3 días a la semana. Y 5 horas cada día. No he detenido la búsqueda de trabajo. Era algo puntual que sabría que pasaría porque suelen llamarme siempre para finales de diciembre y comienzos de enero. A todo esto… algo que me ha llamado la atención es la cantidad de gente que hay en los centros comerciales en los últimos días. Es casi imposible aparcar. Estamos en crisis. Sí. Pero la gente hace esfuerzos sobrehumanos (algunos más que otros, claro) por seguir haciendo regalos. No me meteré en si es mejor un regalo comprado o hecho a mano… sino en que la gente sigue preocupándose por hacer un poco más felices a los suyos. Es como el tema de los bares y el ambiente en la calle. Sigue habiendo gente tomando aperitivos, cervezas en terrazas o (como en mi tierra) marineras y patatas bravas. Porque en este país no encanta la vida en la calle, la vida social. Y ya sea para desconectar o para criticar ‘a grito pelao’ la situación… seguimos reservando parte del poco dinero que podamos tener para estos encuentros sociales. En el fondo… somos gente alegre. Y eso… se nota… y ayuda.

Y poco más que contar. Que espero que estos días raros den lugar a buenos días. Que necesito seguir reflexionando sobre muchos aspectos de mi vida. Que, de momento, crear la web está siendo una de las mejores experiencias que jamás he tenido. Que siempre recordaré esta crisis por lo mal que la estoy pasando (en cuanto a lo profesional y económico) pero por todo lo que me está aportando. Quizás, si no llego a quedarme en paro… no la habría liado como la estoy liando… No. No le voy a dar las gracias a nadie por la crisis. Sólo intento sacar un mínimo de positivismo a toda esta pesadilla que vivimos.

Como dije, prometo contestar a todos los correos que me habéis enviado y a los comentarios del blog. Este fin de semana me centraré en ello.

Hasta mañana :)

PD. Si estás en un momento de bajón… recuerda que todo el mundo se enfrenta a…

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