… es lo que me espera. Esta vez no iré de concierto. No. Pero voy a grabar algunas canciones con mi grupo. Nunca he pretendido vivir de la música. Sería un disparate (o quizás no…) Pero sí que es cierto que es una de mis grandes aficiones. Así que… si siempre digo que el fin de semana es para desconectar… meterme en un estudio de sonido para grabar… es un gran plan. Estoy deseando que llegue mañana. Como cuando iba al cole y tenía excursión al día siguiente, como cuando he tenido algún tipo de celebración al día siguiente o cuando (sí, esto lo he vivido) he tenido que dar forma a algún proyecto apasionante en el trabajo… al día siguiente. Fin de semana musical.

Sigo emocionado por la nominación a los Premios Web de La Verdad. No lo esperaba. Para nada. Es tan sólo una nominación pero bien que me gustaría celebrarlo. Estar nominado merece celebración. Esto anima. Anima mucho. Estas cosas, aunque no te dan de comer, hacen que sonrías después de despertar y recordar que no tienes un trabajo (remunerado) Porque… trabajo… tenemos. Todos. De un modo u otro… pero tenemos. Que nos paguen por ello… ya es otra historia.

Escribiendo el primer párrafo he recordado aquello que digo muchas veces sobre trabajar en algo que te encante. Que te suene el despertador para ir a trabajar y salgas de casa contentísimo porque te apasiona lo que haces… es algo que mucha gente no lo ha sentido. Y es que… trabajar para sobrevivir no es mi filosofía. Vale que trabajes durante una temporada en puestos que no te motiven (todos lo hemos hecho… lo hacemos… y lo volveremos a hacer, probablemente, en estos tiempos que corren) Pero… lo ideal… ¿no sería vivir de aquello que más nos gusta hacer? Conozco personas que… desesperadas… (y esto es verídico)… han dejado de lado las profesiones que tenían o que querían tener porque no les ofrecían las grandes ganancias económicas que podrían tener con otras. Imagina a un científico que ama investigar la cura de una enfermedad. Pero… como le pagan muy poco y no hay perspectivas de obtener un sueldo mayor… deja su sueño porque le proponen trabajar como electricista. No tiene ni idea pero hace un par de cursos y… a los pocos meses… gana el doble que ganaba como científico. Pues bien… casos de estos… conozco unos cuántos. Si, por algún motivo, necesitas mucho dinero porque tienes pagamentas o una familia que mantener… pues es más que entendible esa decisión. Pero en este caso hablo de gente bastante joven. Gente casi recién licenciada que deja sus sueños porque ve que es imposible conseguirlos. Y así es como nos lo están vendiendo. Gana pasta… y guarda… como la hormiga del cuento… Dinero, dinero, dinero. “¿Cuánto ganas?”, “¿Cuánto te van a pagar?”. Por Dios santo, ¡qué preguntas más feas! ¡Ojo! Que no estoy diciendo que el dinero no sea importante. N-i d-e c-o-ñ-a. Que si me das a elegir entre un suelo de 3000 euros o uno de 800… probablemente… ejem ejem… me quede con el primero. No hablo de eso. Hablo sobre esta fastidiosa (por llamarlo de algún modo sonoramente correcto) situación que vivimos actualmente que hace que muchos jóvenes (y no tan jóvenes) digan ‘adiós’ a sus sueños. O… a que otros… no les digan ‘adiós’ sino… ‘hello’. En fin… que vaya rollaco he soltado. Sorry. Buffff… es que todo esto es una grandísima… pena. Hoy escuchaba en la radio que en Valencia estaban entregando cartas de despido a más de mil empleados de RTVV. Y me ha dolido un montón. Qué desastre. ¿Qué vamos a hacer? ¿Quién nos va a ayudar? ¿Qué podemos hacer por nosotros mismos? Qué impotencia. Lo único que tengo claro es que… o te mueves… o nadie te va a mover.

Y todo este parrafazo anterior… me trae a la neurona que veranea en mi cabeza… el recuerdo de un vídeo que hace unos días me pasaron en un comentario. Es probable que ya lo hayáis visto porque se está convirtiendo en bastante viral.

Vive. Sé feliz. Y haz cosas que te gusten. Vive… de cosas que te gusten. Al menos… inténtalo. Sobrevive pero ve a por aquello que realmente te gusta.

Ya sabéis que lo mío va por días. Seguramente… el lunes me despierte pensando que no debo seguir luchando por aquello y sí darme por vencido. Ay, los lunes… Mira, ya tengo título para un libro: Lunes de M.

¡Feliz final de viernes! Espero que tengáis planes interesantes para el fin de semana. Ya sabéis que no me refiero a granes gastos económicos. Yo mismo… con unas palomitas y una buena peli (y una cerveza, of course)… soy el tío más feliz del mundo.

PD. Si has intentado conseguir algo… pero no lo has conseguido… piensa que tu sueño… y tú… os merecéis una…

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