El desempleo hace que nuestros sueños se evaporen lentamente. Que pierdan fuerza. Que se desvanezcan. Que los veamos como un imposible, como algo sin sentido, como… una pérdida de tiempo. Estoy seguro de que más de uno sabe a lo que me refiero. A mí me ha pasado. No me da vergüenza admitirlo. El paro hace que te replantees muchas cosas. Que revises tu pasado, que analices tu presente y… que temas tu futuro. Y esa pérdida de confianza, esa invisibilidad de nuestros sueños y ese temor al mañana… no traen más que muerte y destrucción (en sentido de motivación y autoestima, me refiero). De ahí la importancia de mantener vivos nuestros sueños.

Soñar es importante

Nunca dejes de soñar.

Martes. Otra vez el cielo está gris. Quería aprovechar para ir a la playa y ‘trabajar’ desde allí. Pero… esperaré a ver si mañana mejora. Hoy le he metido mucha caña a mi proyecto personal. En cuanto pueda os contaré cuál es mi nueva locura de intento de supervivencia profesional. Lo que no voy a hacer es quedarme de brazos cruzados esperando a que suene el teléfono con la voz de alguien que diga “¿Juan Pedro? Hola. ¡Estás contratado!” Y, a continuación, caiga confeti del techo, mis amigos aparezcan en casa para abrazarme y yo levante un brazo a cámara lenta mientras grito “¡Yeah!”. Pues no. No voy a esperar a eso. Aunque molaría mil :D Sobre todo lo de la cámara lenta. En fin… que sigo ejercitando la neurona para que no se oxide. Esta vez… con un proyecto personal.

Cuando se nos olvidan nuestros sueños… se nos acaba el combustible y nos paramos.

Hablaba de los sueños en el primer párrafo porque va a ser el centro del post de hoy. Sueños y miedos. Enemigos íntimos y, en ocasiones, inseparables. Alguien me dijo ayer que no entendía cómo puedo mantenerme tan optimista con la que tengo encima. Por un lado, le di las gracias por el intento de hundimiento de tal afirmación. Vale. Que sé que no iba con mala intención. Pero decirme eso es recordarme que mi situación es bastante regulera en comparación a otras etapas de mi vida. Mi respuesta fue la siguiente: “¿siendo negativo tendría mejores resultados?” No voy a volver a hablar del optimismo vacío. Cuando soy optimista tengo bien claro que es porque he elegido esa actitud y ese modo de enfrentarme a mis problemas. Pero… el miedo y la actitud temerosa no hacen más que paralizarnos.

A mí me ha pasado. Yo he sentido bajo mi piel tanto miedo que he sido incapaz de moverme, de reaccionar, de avanzar. No me voy a meter en lo personal. Me centraré en lo profesional. Pero… sé de lo que hablo cuando nombro al miedo. Y la culpa de todo (la tiene Yoko Ono) la tiene la inseguridad que nos produce no encontrar trabajo. No te sientas un bicho raro porque si tienes miedo… es que estás vivo. Congratulations! No eres un robot. No hay un programa informático que instales en tu disco duro y haga que comiences a verlo todo de color de rosa pero sí puedes hacer otra cosa: volver a creer en tus sueños; volver a creer en ti como (estoy seguro) una vez creíste.

Hay personas que no reaccionan hasta que caen en un pozo profundo.

Hace años pasé una mala etapa laboral. Sentí que perdía mi identidad. Que mis sueños no tenían importancia. Creí tocar fondo. Pero… todo esto me hizo más fuerte. Me hizo ponerme un objetivo: trabajar de profe de secundaria. Pues bien… lo conseguí. No encontraba trabajo en televisión y me reinventé. La docencia es una de mis pasiones y quise sacar provecho de ello. Por motivos que no vienen a cuento… dejé de impartir clases. Pero me demostré a mi mismo que… de un pozo puedes salir si encuentras pequeñas rocas sobresalientes de donde engancharte; aunque la humedad y el moho hagan que te resbales varias veces antes de llegar a la superficie.

El año pasado… volví a caer a un pozo cuando la empresa donde trabajaba cerró las puertas. Sabéis de sobra que llevo mucho tiempo luchando por encontrar un empleo. Y ello me llevó a crear este blog. Es el resultado de la reacción que tuve tras caer de cabeza en el agujero del desempleo. Es más, a lo largo de los últimos meses (y gracias, entre otras cosas, a esta web) he aprendido a mirar la realidad con unos anteojos menos empañados por las lágrimas del paro. No somos conscientes, pero aprendemos muchísimo de los etapas reguleras.

La toma de decisiones.

¿Debí haber estudiado tal cosa? ¿Si hubiese aceptado aquel trabajo estaría en activo ahora? ¿Tomé la decisión menos acertada? Pues mira. Puede que la respuesta a estas y a otras preguntas del mismo estilo sea SÍ. Pero… es el pasado. Es momento de tomar decisiones AHORA que repercutan en el FUTURO. He tomado mil decisiones respecto a mi vida profesional a lo largo de los últimos 10 años. Y ellas han hecho que esté ahora mismo escribiendo cada día sobre los infortunios del desempleo. Pero la lamentación no traerá cambios a tu vida. Si estás es paro… es hora de tomar decisiones. En septiembre del año pasado decidí (gracias, en parte, a alguien que insistía día sí y día también) sacarme un título oficial de inglés. No habré encontrado trabajo pero he aprovechado el tiempo. ¡Y tanto! Creé la página web, conseguí un título, gané varios premios, grabé un cortometraje, hice varios cursos, me metí en varios proyectos a la espera de que alguno viese la luz… No fueron más que, simplemente, tomas de decisiones. Si quieres cambiar… tienes que decidir cambiar. O mejorar. Me gusta más lo de mejorar.

Nuestro pasado no determina nuestro futuro.

Pues claro que no. Lo que nos llevará a nuestro futuro no será nuestro pasado sino las decisiones del día a día. A ver… ya. Que si uno no estudió Medicina no va a ser cirujano. Pero… puedes ponerte a estudiar ahora para serlo en un futuro. El presente, es el futuro del pasado. Digamos que… no podemos saltarnos un paso. Siempre… el ahora… determinará el después. Pero el ahora… no hará que tus siguientes ‘despueses’ sean inmodificables.

Os paso el enlace de un artículo que he escrito para otro blog. Hablo del proyecto Titiribici. Un arquitecto que decidió dejar una fructífera carrera para dedicarse a aquello que más le gusta: hacer felices a los más pequeños con sus marionetas. Quizás hay falta de cordura. No sé. De verdad. No lo sé. Pero ha tomado una decisión. Su decisión.

Los ladrones de sueños.

De estos los hay a ‘puñaos’. En la familia, en el círculo de amigos, en el trabajo, en tu barrio… No dejes que los demás decidan por ti. Déjate aconsejar pero sé tú quien elija. Toxicidad hay en todas partes. No dejes que te asfixien.

Ponemos en duda nuestras propias capacidades.

¡Y tanto! El desempleo hace que dudes de tu valía. Pero ya no sólo el desempleo sino estar en un trabajo que no te motiva. Me siento obligado a ampliar el target de este post también hacia aquellos de vosotros que (por suerte) trabajáis pero (por desgracia) vuestro trabajo os está convirtiendo en personas desaturadas como el payaso de aquel anuncio de detergente. Tienes más fuerza, más capacidad de superación, de mejoría, de crecimiento y de comerte el mundo… de la que piensas. Puede sonar a positivismo vacío pero… lo digo con conocimiento de causa. Hay quien sólo cuando ha tenido un gran golpe se ha dado cuenta de lo fuerte que es. Puede que seas uno de ellos o puede que no necesites golpes para darte cuenta. Pero… si no te gusta quién eres… o hacia dónde va tu vida… trabajes o no… toma decisiones y no dejes pasar el tiempo. Tú eres tu principal enemigo. Tú eres tu principal aliado.

El origen del post.

Pues bien… este post nace como reflexión tras el visionado de un vídeo con el que me he cruzado en mis largas horas en la red. No realizaré ningún tipo de crítica (constructiva o no). Pero se me ocurrían mil cosas que comentar mientras lo veía. Y por eso el post de hoy. Me encantaría comentar el vídeo con vosotros. ¿Compartís vuestras reflexiones dejando un comentario al final?

Y… hasta aquí la entrada de hoy. Espero fervientemente vuestros comentarios. Creo que el vídeo da para mucho.

¡Muy buenas noches y ánimo, ánimo, ánimo!

PD. Por mucho que algunos se empeñen en que no… si quieres… puedes levantar a un…

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4 respuestas a La importancia de no olvidar tus sueños.

  1. Rosa dijo:

    Me ha encantado tu post de hoy! Es verdad que como dice un libro no podemos cambiar las cartas pero si como jugarlas! Yo tb estoy en paro y en una época personal regulera pero creo q hay q esforzarse por ser quien quieres ser, por salir adelante y ser felices e intentar mejorar cada día! No es fácil pero si posible y se puede conseguir todo con pasión y esfuerzo! Sólo hay q proponérselo cueste lo que cueste! Me niego a q esta situación me pueda, algo bueno aprenderemos de esto y hay que seguir siempre hacia adelante con ilusión!
    Gracias por tu blog!

  2. ¡Hola, Rosa! Muchas gracias por comentar. Por supuesto que sí. Hay que esforzarse, hay que estar activo y hay que seguir adelante.

    ¡Mil gracias a ti por seguirlo!

  3. Hola, enhorabuena por seguir aquí y seguir luchando.
    Es bueno tener ‘sueños’ o buscarlos… un sueño, una meta, algo por el que seguir porque sino nos caemos en el pozo.
    Como dice el video y me quedo con esa frase ‘siempre se puede mejorar’.

    Suerte y saludos para todos.

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