Vivir etapas de transición pues… es algo normal. Pero vivir etapas de transición tan largas… se hace desesperante (mmmm… ¿os habéis dado cuenta de que utilizo demasiado los puntos suspensivos? El otro día me riñeron por ello)

¡Martes! Esta semana ha comenzado fuerte. Ayer pasé el día ejercitando la neurona para un proyectillo. Y esta mañana… más de lo mismo. Espero que no sea una de esas cosas que se cancelan. Lo digo porque hoy debería haber grabado una cosa que me hacía mucha ilusión grabar pero se ha cancelado por diversas circunstancias que no vienen a cuento. Una pena. Había puesto muchas ganas en ello. En fin… esas cosas pasan.

Hoy ha salido el nombre del grupo ganador del concurso TalentoSOS. Mi grupo de música no ha ganado. Pero os vuelvo a dar las gracias por el apoyo y por votarnos cuando os lo pedí. Llegamos a la final. Y eso ya es un mérito. Habría sido un día de cumpleaños fantástico. ¡Sobre un escenario en un festival de música! Pero… otra vez será ;)

Pues lo que decía. Que las etapas de transición se pueden volver un poco monstruosas si son demasiado largas. Paciencia, señores. Paciencia. No nos queda otra. Paciencia y movimiento.

Quiero compartir una cosilla que me vino a la cabeza el otro día corriendo. A lo largo de los últimos años y de mis periodos de desempleo he aprendido algunas cosas…

5 mini-reflexiones que te podrían (o no) ayudar.

1. Lo que crees que es un problema… quizás no lo sea tanto. Y si realmente crees que lo es… ¿Tiene solución? Soluciónalo. ¿No tiene solución? ¿Seguro? Dale una vuelta, anda. Y si, de verdad, crees que no la tiene… modifica lo que tengas que modificar. Pero que no sea el centro de tu vida. Ese problema será parte de ti pero no podrá contigo. Eso sí, ¿estás seguro de que no tiene solución y de que tiene tanta importancia? Porque llamarlo ‘problema’ son palabras mayores.

2. Cuida a aquella gente a la que le importas. Cuida a tus amistades. Pero a las de verdad. No a las de ‘a ver si un día nos vemos’. No. A las de ‘este viernes nos tomamos un café sí o sí y X hora’. Cuida a los que se preocupan por ti. A los que te echan una mano cuando lo necesitas. A los que te dan un toque sólo por saber qué tal va todo. Déjate tanto el wsapp y queda cara a cara con la gente. Mira a los ojos. Cuida tu vida social. No te encierres.

3. Todo está conectado. De un modo u otro. Tanto las personas como lo que les rodea. Quizás lo que estás haciendo hoy pienses que no sirve para nada. Vale. Pero puede que dentro de un mes… descubras lo realmente importante que fue lo que hiciste ese día, las personas que conociste o el lugar al que fuiste. Disfruta de esas conexiones y utilízalas.

4. Cíclica. La vida es cíclica. Hoy estás mal. Pero ya lo has estado otras veces. Y si echas la vista atrás te vienen a la mente grandes momentos antes de tu estado actual. Piensa en grandes logros que conseguiste y que jamás imaginaste que podrías conseguir. ¿Y por qué no se iba a repetir en un futuro? Lo de que, al final, sale el Sol suena a cliché. Pero… es que… eternamente no vivimos en la oscuridad. Aunque, tampoco en la luz. Aprende a vivir de un modo cíclico y haz todo lo posible por mantener un estado que te agrade.

5. Haz lo que te gusta. Respeta a los demás. Está claro. Pero… haz lo que te gusta. No des de lado a aquellas cosas que te proporcionan felicidad. Eso sí, la felicidad y las alegrías… compartidas se disfrutan el doble. Y no te engañes. Eres tú quien te tienes que hacer feliz a ti mismo. Lo demás o los demás te pueden ayudar. Pero tu felicidad… es cosa tuya. No hagas cargar a nadie ni a nada con esa gran responsabilidad.

Cuando salgo a correr… creo que se me va bastante la cabeza. ¡Buenas noches!

PD. Queda poco para que llegue el verdadero calor. Queda poco para dar interminables paseos bajo un anochecer eterno cerca de…

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6 respuestas a La transición.

  1. Musetta dijo:

    Pues creo que la cabeza se te va muy bien.
    Salir de este periodo de abstinencia total hemos de conseguirlo solos, eso está claro, pero se hace mucho más llevadero acompañado o compartiendo con los que te quieren bien.
    Pensaré en lo que dices: en mis logros de antes, para ver si atraigo otro momento como aquel, cuando conseguí un buen trabajo y era feliz.
    Mañana prepararé una comida de picnic y me iré con alguien especial a comer al río. Hacer algo tan poco habitual un miércoles, me alegrará el día. Un capricho que me debo.
    Os deseo un buen miércoles,…y si se convierte en estupendo, fabuloso, increíble…mejor que mejor. Un superabrazo para tod@s los Super (vivientes)

    • Se me va. Bien o mal. Pero… se me va. Cuestión de fabricación.

      Es bueno pensar en lo que hemos conseguido y que jamás habríamos pensado que conseguiríamos. Ayuda mucho. El éxito se puede repetir.

      Lo del ir a comer al río suena fantástico. A mí me encanta hacer picnic pero en la playa. Incluso en invierno.

      Abrazo!

  2. Merchudas dijo:

    Si vuelves así de inspirado cada vez que vas a correr te aconsejo que vayas todos los días ;-)

    Sí, paciencia sobre todo en los días malos!!

  3. Merchudas dijo:

    por cierto mola mucho pero mucho la música que pones!!

    • Mil gracias!! Fíjate que hace años trabajaba poniendo música en un pub. Si tuviese pasta me compraba una mesa de mezclas y volvía a intentarlo. Me alegra que te guste la música que pongo!

      Mira, una amiga hizo una lista de Spotify con las canciones del blog. Me ha prometido que la continuará actualizando:

      spoti.fi/10IyHtG

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