El título de este post tiene pinta de frase de película de terror. ¿Extraterrestres? ¿Fantasmas? No va por ahí la cosa. Pasan los días. El lunes regresé a casa tras varios días trabajando a tope. Y echo de menos la adrenalina, el estrés y la emoción. Sí… trabajando sentí emoción. Lo he comentado muchas veces pero me siento muy afortunado por trabajar, de vez en cuando, en proyectos que hacen que se me ericen los pelos del brazo. Alguna vez me han dicho “tú es que eres un emocionado de la vida”. A ver… no. No es eso. Pero es cierto que cuando hago algo que me gusta… lo disfruto a tope, me dejo los higadillos y pongo pasión nivel 10 en ello. Defecto de fábrica. Pero es así. Ahora veo los resultados del trabajo de la semana pasada… y se me erizan los pelillos one more time. Qué culpa tengo yo de que me encanten las nuevas formas de comunicación y lo viva de esa forma.

Despertador

¿Qué pasará hoy?

Miércoles. Último post de la semana. Sinceramente, no sabía muy bien qué contar hoy. Sigo manteniendo abierto el blog por si, de algún modo, algo de lo que digo puede ayudar a alguien. Pienso que la aventura ya no tiene tanto interes pasados aquellos 100 días. No sabía muy bien qué contar hoy pero… he leído un post en otra web y me ha inspirado. Es más, lo voy a compartir. Se trata de la carta de una joven desempleada en la que se desahoga. No estamos solos. Somos muchos los que buscamos un modo de ‘ganarnos la vida’. Las cosas no están nada fáciles. Y si no conseguimos lo que nos proponemos no es porque estemos haciendo mal las cosas sino porque hay parte de la fórmula que no funciona bien. Cuando me dicen que diga las claves para encontrar empleo siempre contesto que si las supiese… yo mismo no estaría desempleado. Pero pienso que la ecuación es: formación + experiencia + actitud + suerte. Y… en tiempos de crisis… todos tenemos de las tres primeras pero tan sólo unos pocos de la última.

No estás solo cuando despiertas con la incertidumbre de si sonará tu teléfono hoy o de si recibirás un correo electrónico con alguna propuesta como me ocurrió a mí para mi última colaboración. Y tampoco estás solo cuando regresas a la cama ya en la noche no habiendo recibido ni llamadas ni correos. En ese mismo momento, hay muchos más como tú pensando en lo mismo. Gente con mucha experiencia, mucha preparación y una actitud envidiablemente activa y positiva. Pero no hay suerte para todos. Escasea. Puede que esté visitando a otros. Pero… antes o después… pasará bajo tu puerta para hacer sonar tu teléfono o hacer aparecer un correo en tu bandeja de entrada que cambiará tu vida. Cuanto más te muevas, cuanto más hagas por que esa suerte aparezca… más posibilidades tendrás de que te visite.

Buscar trabajo ya es en sí un trabajo. No tiene remuneración económica pero… agota, ¿verdad? Mirad. Una curiosidad. Acabo de entrar en Google Anaytics un momento y hay alguien visitando la web. Esa persona ha dado con el blog poniendo “no voy a encontrar trabajo nunca” Ufffff… Pues a eso me refiero cuando digo que el desempleo hace que perdamos la autoestima. En fin… que no estamos solos. Que somos muchos los luchadores que no nos damos por vencidos y nos agarramos a lo que sea para mantener las fuerzas. Yo… hoy… me apoyo en que si ya hay algunas empresas que me han ofrecido colaborar con ellas (no un contrato sino participar en algunos proyectos)… y se han sentido satisfechas con mi trabajo… ¿por qué no iban a seguir haciéndolo otras? Hoy más que nunca… necesito no rendirme.

El post que ha inspirado esta entrada lo podéis leer AQUÍ.

Muy buenas noches a todos. Recordad cuando suspiréis en la cama… que no estamos solos. Os aseguro que nos comprendemos. No es aquello de ‘mal de muchos consuelo de pocos’ (siempre he odiao eso) sino… la sensación de no ser un incomprendido.

PD. Imaginemos que todo se basa en números, que debes pasar un cierto número de días en desempleo. Porque es lo que te ha tocado. Pero cuando la cuente termine… aparecerá ese trabajo que tanto deseas. Si eso fuese así… espero que me queden…

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