¿Qué es una mala racha? ¿Una etapa en la que todo sale mal? ¿Una etapa en la que sale mal todo lo relacionado con un aspecto de tu vida? Me decanto más por esto último. Pero… ¿y cuando te ocurren cosas negativas en varios aspectos? Dicen que las desgracias nunca vienen solas. Pero utilizar el término ‘desgracia’ me parece magnificar en demasía la importancia de ciertos problemas.

bajo fender jazz bass

Una de las últimas veces que lo disfruté.

Lunes. He perdido mi bajo eléctrico. O me lo han robado debería decir. El cómo no importa. He perdido mi preciado instrumento musical. No soy alguien que le coja cariño a lo material. Nunca he perdido nada. Ni las llaves. Ni el documento de identidad. Ni la cartera. Quizás la cabeza en alguna ocasión. Pero cuando se me ha roto el móvil, o un ordenador, o he dado un golpe al coche… me ha fastidiado pero no me he sentido tan mal. Perder un instrumento musical duele. Duele mucho. Se le coge cariño. Y más si es el símbolo de tu desconexión, de dejar los problemas a un lado mientras lo tocas o de sentirte bien cuando te expresas con él. Y hoy… no sé dónde está. Así que me voy a la cama, una vez más, jodido.

Y es que llevo un mes… que tela. Se me rompió el ordenador portátil (ahora mismo estoy escribiendo con uno de sobremesa que tiene unos 10 años y se queja cada tres segundos), se me rompió el coche en mitad de la autovía y, ahora, desaparece mi bajo. Se puede remplazar. Claro que sí. Pero este bajo quería tenerlo colgado en la pared cuando fuese un anciano. Este y el primer bajo que compré con 15 años. Vendí otros dos. Pero no les cogí cariño. Al primero y al cuarto sí. El primero sobrevivió a un incendio. Y este me ha hecho mucha compañía durante el último año. Ahora estará en casa de otra persona que, probablemente, no sepa tocarlo. Puede que esté a la espera de encontrar un comprador. No tengo ni idea. Esta mañana cuando he despertado no habría imaginado que me iría a la cama sabiendo que, con casi total seguridad, no volvería a tocar mi bajo nunca más.

Ah, que este blog va sobre la búsqueda de empleo. Perdonad. Pero encontrar momentos de reflexión, desconexión y paz haciendo algo que te gusta… es indispensable en la búsqueda de empleo o de camino. Y para mí, tocar ese instrumento lo ha sido. No obstante, como novedad seguiré diciendo que continúo plantando semillas. Tantas que tengo varios sitios donde anoto lo que tengo que hacer o entregar para que no se me olvide. Esta tarde he recibido varios elogios por un encargo que he entregado esta mañana. Y leerlos me ha hecho recordar las grandes cosas que he hecho en el pasado. ¿Por qué no iba a poder volver a hacerlas?

El desempleo me cambió el carácter. Y gente muy importante en mi vida se dio cuenta. Perdí los colores, perdí la sonrisa, perdí la alegría, perdí la originalidad, el humor, la confianza y la identidad. Me convertí en lo que no soy. El trabajo ha sido duro pero, quien realmente me conoce, sabe que vuelvo a mi estado natural. No necesito que me bailen el agua ni que me digan lo bueno que soy trabajando para crecerme. Pero que esta tarde me envíen varios mails de dos ‘clientes’ distintos para comunicarme lo mucho que les gusta mi trabajo hace que mi reflejo en el espejo vuelva a ser lo que nunca debió dejar de ser.

El camino es duro. Es más, paso más horas del día frente al ordenador que cuando he estado contratado por una empresa. Y la sensación de ver que estoy consiguiendo algunas cosas por mí mismo es muy agradable. Lástima que hoy me vaya a la cama con el mal sabor de boca que me produce decir adiós a mi bajo. Igual pensáis que me estoy pasando pero… este bajo eléctrico ha sido metáfora de ¿crecimiento personal? por llamarlo de algún modo. Y no me apetece remplazarlo.

Me voy a la cama con la esperanza de recuperarlo. ¿Existen los milagros? No lo sé. Pero nada es imposible.

Buenas noches. Y si a algo le tenéis aprecio, cuidadlo y estar atentos a ello. Un despiste puede hacer que todo se acabe. Mira, parece el copy de un spot de la DGT.

PD. Pasarán otras manos por tus curvas. Vibrará otro corazón al escuchar tu voz. Nuevos dedos rascarán tus picores y nuevas yemas te pellizcarán. Verás otras lágrimas caer y provocarás otras sonrisas. Realizarás largos viajes. Irás a conciertos. Pasarás noches en vela mientras es otro quien te sujeta entre sus brazos. Por alguna razón, que sólo el corazón entiende, pretendía tenerte a mi lado durante el resto de mi vida. Seguramente harás feliz a otro incluso más que a mí. Pero lo que te puedo asegurar, de lo que estoy seguro, es de que… (como lo hago yo)

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15 respuestas a Nunca vienen solas, dicen.

  1. Musetta dijo:

    Hoy, lunes gris, sólo te deseo una cosa, y es que lo encuentres, ¡qué coño!, aunque sea algo material, era tu apoyo incondicional, tú “ánimo JP que vas bien”.
    Un abrazo, amigo virtual, de corazón.

  2. Antonio dijo:

    Ya verás como lo encontramos…….

  3. Empanito dijo:

    Me ha encantado la entrada, siento mucho la pérdida del bajo. Espero que todo vuelva a su sitio, Ánimo.

  4. irebru dijo:

    Bravo! Bravo por que me ha llegado de verdad.
    A veces los ojalas se convierten en real… a ver si hubiera suerte y aparece ;)

  5. Fran dijo:

    Cuánto lo siento. Yo perdí el móvil ayer y aunque no le tenía tanto cariño también me ha fastidiado el día.
    Mucho ánimo!!
    Las rachas van y vienen así que a poner buena cara que las cosas estupendas también llegarán.

  6. Rosa dijo:

    Quien tenga ese bajo q lo devuelva y sino q aparezca!! Cuanto lo siento xo vamos a esperar y confiar quien sabe si volverá a casa por Navidad!:-) mucho ánimo, después de la tormenta llega la calma y ya verás como llega tu buena racha!!

  7. Jorge Vega dijo:

    Animo, seguro que aparece el bajo y sino que se le quemen los dedos si alguien lo toca jeje, es broma, ahora una pregunta, que preferirias ? tener de nuevo tu bajo entre tus manos o un ‘trabajo’ más o menos estable?

    Suerte y a seguir!

    Jorge.

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