No. El título de la entrada de esta noche no es cosa mía. Lo he cogido prestado de Google Analytics. Y es que… alguien ha entrado hoy a este blog escribiendo “nunca voy a encontrar trabajo de lo mío” en el buscador. Si vuelves a entrar: 1. Un saludo 2. Ánimo 3. Paciencia 4. No te des por vencido/a. Te entendemos. Tienes todo el derecho del mundo a pensar que nunca (al menos no has dicho ‘jamás’) encontrarás trabajo de lo tuyo. Pero… aguanta un poco más (o lo echamos a suerteeeee…. perdón, me he acordado de cierta canción) y persiste.

Martes. ¡Qué día! Hoy no he parado. Estudiar, ayudar a una amiga a grabar un vídeo para la despedida de los ‘R’ del servicio de ginecología de un hospital (vaya panda de colgados que traen a vuestros niños al mundo), reunión para crear una webserie para cierta marca (si el cliente se interesa al final… esto va a molar mucho mucho) y ensayo con mi grupo (damos nuestro primer concierto juntos este mismo mes)

Voy a ser muy breve porque estoy agotado. Ayer, mis amigos de Evoluzion Alternative Coaching trajeron a mi memoria el Paradigma de la Conformidad. Pues bien, hoy quiero compartir el vídeo de otro experimento muy curioso/gracioso. Se trata de The Marshmallow Test. No sé a vosotros, pero a mí me hace muchísima gracia este vídeo. Quizás por aquello de que soy Maestro de Educación Infantil (aunque no ejerza pero… lo soy). Hoy veremos algo sobre el autocontrol y la paciencia. Si crees que la espera merece la pena… ¿por qué no esperar? La recompensa es que el triunfo se saborea mejor cuando ha sido difícil conseguirlo no cayendo en la tentación de darse por vencido. ¿Qué opináis? ¿Nos damos por vencidos?

¡Buenas noches!

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2 respuestas a Nunca voy a encontrar trabajo de lo mío.

  1. Luchadora dijo:

    Pues opino que la espera llega un momento que cansa y es inevitable caer en la tentación.

    Un abrazo.

  2. Luchadora, escribí una entrada sobre eso mismo. A mí se me hace dificilísimo cada día. Me agarro a toda esperanza con la punta de los dedos pero, a veces, hay pajarillos que los picotean.

    ¡Ánimo!

    Abrazo

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