Me he empeñado en seguir escribiendo desde la buhardilla de la casa. Aquí arriba no hay aire acondicionado. Pero tengo ventanas a ambos lados. Y me encanta apoyarme en ellas y mirar hacia las montañas cuando quiero despejar la neurona. Cuando llueve es magnífico sacar los brazos y empapar mi cara con la lluvia. Hay dos cosas que me hacen sentir muy vivo: el agua contra mi piel y el viento en mi rostro. La importancia de sentir el tacto en la piel es algo en lo que estoy seguro que la mayoría de personas no se ha detenido nunca a pensar. A mí, personalmente, es algo que me alucina. Cerrar los ojos y sentir las gotas de lluvia en la nariz, la frente, los labios… me parece impresionante. Algunos pensarán: “a este tío se le va la cabeza”, “ya está el ‘emocionao’ de la vida”. Pero es que, a veces, no nos detenemos un momento en valorar las cosas que somos capaces de sentir.

Chico mirando por ventana

Una de las ventanas de la buhardilla infernal.

Empiezo hablando de lluvia y de frescor… pero, vamos, hoy está siendo un día sofocante. Hace tanto calor en la zona desde donde escribo estas líneas que podría cortar el oxígeno en lonchas y hacerme un bocata para la cena. ¿A quién se le ocurre escribir desde aquí en lugar de abajo donde tengo aire acondicionado? Pues… a alguien que prioriza.

Esta mañana he desayunado con una ex compi de trabajo. Me encanta salir a desayunar. No lo hago a menudo porque es un lujazo. Pero… me encanta. En casa no tardo tanto en desayunar ni disfruto tanto ese momento. Siempre desayuno solo y… lo mismo. Pero quedar para desayunar es algo que me encanta. Cuando viajo… el momento desayuno en el hotel es fantástico. Claro, depende de la compañía. Aunque en el viaje que hice a Bilbao desayuné un día yo solo. Bueno, luego bajaron otros compañeros. Pero estuve un buen raro a solas. Y lo disfruté igualmente. ¿Estoy hablando de desayunos? ¿En este blog? ¿Pero qué me pasa? Para cerrar el tema… diré que el mejor desayuno en hotel que he tenido en mi vida ha sido en Granada. He desayunado en hoteles de 4 estrellas en alguna ocasión pero… ese jamoncito recién cortado a tacos para las tostadas… ¡yo querer ahora!

Comentaba lo del desayuno porque la conversación con mi ex compi ha versado sobre el desempleo. Qué le vamos a hacer. Hemos quedado para hacer unos trámites que mucho tienen que ver con el tema y… hemos hablado sobre el paro. Ella y su pareja están desempleados. Y tienen una hipoteca. Problemón. Se están planteando salir de España. Pero… si uno de los dos encontrase trabajo aquí y el otro fuera de las fronteras… se separarían (físicamente, no emocionalmente) Yo creo que no sería capaz de eso. Pero su situación ha llegado hasta tal punto que… si uno tiene que quedarse aquí y el otro ir a donde Cristo perdió el gorro… lo harán. Deseo, de corazón, que encuentren trabajo en el mismo país, en la misma ciudad. Y que sea en otro. ¿Por qué? Porque me decía esta chica que no aguanta más aquí. Algo me dice que los jóvenes españoles están un poco desilusionados. ¿Puede ser?

Cuando iba al instituto nunca se me pasó por la cabeza que pudiésemos vivir una crisis. Por supuesto, sabía que ‘esas cosas pasaban’. Pero dudaba que ocurriese algo así cuando comenzase a trabajar. Además, estaría tan bien en mi trabajo que no me despedirían. ¿Cómo podía ser tan pardillo por entonces? Es más… con mis notas podría haber elegido casi cualquier carrera. Lo que pasa es que siempre he estado más enfocado a las letras que a las ciencias. Matrícula de Honor en Filosofía. Estaba obsesionado con Kant y con todo aquello que tuviese que ver con las teorías sobre la Realidad. Y durante magisterio… estaba loco por la Sociología. ¿Alguien me explica por qué no me apasioné por asignaturas que llevasen a carreras con más salidas? Es lo que me pasa ahora. Soy un apasionado de la televisión y la comunicación en general. Me gusta tanto trabajar en esto que… para mí… no es sólo un trabajo sino una diversión. Y creo que por eso mismo he dado tanto el callo en todos los trabajos que he tenido. Porque disfruto haciendo mi trabajo. Vaya frikazo.

El otro día me encontré con algunas recomendaciones que exjefes y clientes han hecho sobre mí en LinkedIn. Y me emocioné (eh, eh, no de llorar sino de sonreír) cuando todos coincidían en las mismas cosas. Os aseguro que para alguien que ha tenido una etapa durísima de baja autoestima y peor autoconfianza… para alguien que ha pecado de compararse con los demás… para alguien que no se ha reconocido en el espejo… y que se ha sentido ‘tonto’… es muy importante leer estas impresiones. Esto me recuerda a una campaña que hizo Dove hace poco. No sé si la conocéis. Trata sobre la autoimagen que tenemos de nosotros mismos y la compara con la que tienen los demás. Hay quien ama la campaña y hay quien la critica negativamente. Yo me quedo con lo curioso del asunto. Porque, en ocasiones, la imagen que tenemos sobre nosotros mismos dista universos de la que tienen los demás. Y no me refiero sólo al tema físico.

Os dejo la campaña de Dove por si tenéis curiosidad:

Pues eso. Que, a veces, no somos tan poca cosa como creemos que somos. No somos tan feos, tan tontos, tan aburridos, tan desdichados, tan débiles o tan ‘mierdas’ como nos sentimos. Eso… es culpa del desempleo. Y sólo el que lo vive en sus carnes sabe a lo que me refiero. El paro es un cáncer que se extiende desde la piel hasta el alma destrozando cada una de las partes del ser integral. Y lleva mucho trabajo curarse. Muchísimo.

Vaya post más raro saltando de un tema a otro. Me he dejado llevar…

Buenas noches y gracias por llegar hasta el final de la entrada :)

Feliz comienzo de semana.

PD. Creo que este corte ya lo he puesto anteriormente. Pero me encanta. Así que me voy a autoplagiar. Porque… hoy siento que pronto despertaré y respiraré profundamente al sentirme…

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3 respuestas a Para cenar: bocata oxígeno.

  1. Musetta dijo:

    Amigo JP, aunque saltes de tema a tema, en cada una de tus palabras estás hablando sabiamente. Disfrutar de la lluvia dices no estás loco…Hace unas semanas me destrocé unas sandalias porque me pilló la tormenta en la calle…y ¿qué hice yo? pues poner en mi móvil «singing in the rain», bailar y cantar por el centro de la ciudad….Sí, estoy desempleada, sí, tengo una hipoteca, sí, estoy sola…pero ese momento era mío, realmente mío, y aunque la poca gente con la que me crucé me miraban atónitos, me daba igual. No es fàcil recuperar la autoestima tras todos las desdichas que se han sucedido en mi vida durante el último año, no es fácil ni será recuperable a corto plazo…pero sigo sintiendo que algo bueno me espera, que encontraré algo con lo que empezar a sentir la alegría, el comienzo de lo que vendrá después. Y mirarme al espejo y reconocerme de nuevo en la mujer positiva y fuerte que me miraba antes, cuando tenía empleo y estaba feliz, pensando que nunca más me faltaría trabajo. Bueno, ya lo hice una vez, empezar de cero….esta cuesta mucho más, pero ahí estamos, disfrutemos de lo que aparentemente es insignificante, para mí es grande poder decir, siento calor, y notar el agua de la ducha en mi piel, esas cosas me recuerdan que estoy viva. Qué desastre de comentario, ni lo voy a releer. Buenas noches de lunes, noche de fiesta grande en el pueblo donde vivo, aunque yo estoy terminando de ver la primera temporada de Los Soprano, esta vez en v.o. Un abrazo desde un poco más arriba geográficamente hablando, ya sabes.

    • Hola, Musseta. Gracias por lo que dices pero lo de ‘sabiamente’ creo que se me queda un poco grande :p

      Ay, la próxima vez te grabas con el móvil y nos enseñas el vídeo. ¡Qué tía! Todos hemos hecho ese tipo de cosas alguna vez en nuestra vida. ¡Y no con alguna copa de más!

      Todo es cíclico. Volverán tus buenos tiempos. Serán distintos. Pero volverán. La cosa… es disfrutaros a topes y ser conscientes de que todo gira.

      Si ya conseguiste empezar de cero una vez… ten por seguro que lo volverás a hacer.

      PD. No terminé de ver Los Soprano. Soy así de raro.

      Mucho ánimo y disfruta del verano :)

  2. Musetta dijo:

    Si alguna vez me veo en youtube te lo haré saber. Bueno, verme ya me he visto porque yo misma he subido un par de cortos de hace tiempo.
    Disfruta tú también del verano ardiente, una cosa no quita la otra. ;)

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