Cuando hoy he despertado no imaginaba que sería un lunes de recuerdos, de viajes en el tiempo, de sensaciones olvidadas, de olores en mi memoria, de frases grabadas a fuego en mi mente… de ser consciente… hiperconsciente. Pero vayamos por partes. El día ha sido internamente intenso y debería deconstruirlo… si es que eso se puede hacer.

Lunes. El día 5 de septiembre cumplió un año este proyecto. Aún no ha sido el cumpleaños del blog pero sí de la autocampaña de búsqueda de empleo. Recuerdo las esperanzas que puse en ella. Todo comenzó como un experimento, un estudio social (y personal) para ver hasta dónde podía llegar mi búsqueda. Y, personalmente, ha sido un éxito. Aún no he encontrado un trabajo ‘estable’ (que era el objetivo principal) pero, en ningún momento, imaginé que esta web sería casi el centro de mi vida a lo largo de todo un extrañamente corto año. El día de su cumpleaños lo pasé en otra ciudad. Como sabéis, como regalo de cumpleaños (y de forma no consciente) una empresa que siempre me pareció atractiva me entrevistó. Os puedo asegurar que fue la entrevista más interesante que me han hecho en toda mi vida laboral. Casi dos horas de (esto es lo mejor) conversación. La primera impresión que he tenido sobre esta empresa es que es muy distinta en varios aspectos a otras que he pisado. No sé si en algún momento cruzaré sus puertas como parte del equipo pero… fue un buen regalo de cumpleaños para la web. Me dijo que estaba contenta. Y sopló la vela. Y pidió un deseo.

Senda en el bosque

Cuando era niño, imaginaba mil personajes apareciendo al final de esta senda.

Hoy he estado, después de mucho tiempo, pisando la tierra donde pasé parte de mi infancia. Y ha sido extraño. Tengo una memoria terroríficamente buena para recordar imágenes y sonidos como si estuviese frente a una película. Y he vuelto a ver a mi familia comiendo en la puerta de la casa, a mis primos correteando entre los árboles, al perro ladrando junto a su caseta y a mí mismo imaginando monstruos gigantes al final de la senda. Y algo ha hecho ‘clic’ dentro de mi cabeza. Me gusta creer que las coincidencias no existen pero en ese momento ha comenzado a llover… en la calle y en mi interior. Y he recordado los sueños que tenía de niño, de adolescente y ya algo más mayor. He recordado esperanzas, creencias y proyecciones. Siempre me proyectaba como alguien feliz, como alguien que dedicaría su tiempo trabajando en algo que le encantaría… una persona de ‘éxito’ (el éxito es un término que considero con interpretación personal; muy personal) Y he mirado mi reflejo en un tonel lleno de agua. Y he visto a alguien que siempre ha luchado por lo que quería, que nunca se ha dado por vencido, que ha cometido muchos errores en su vida pero ha sabido seguir adelante con sus virtudes y defectos. Pero no estoy donde, cuando era niño, pensaba que estaría. Me ha parecido ver al pequeño JuanP asomándose de puntillas al tonel, mirando mi reflejo a mi lado mientras me susurraba “aún no ha terminado”.

Foto al agua

El reflejo del pasado en agua de lluvia.

Y de camino a casa he pensado en el término “decepción”. En lo que significa que algo o alguien (o tú mismo) te decepcione. Esperar es un error. Esperar es lo que produce que aparezcan las decepciones. Me han decepcionado muchas veces. Me siguen decepcionando y lo seguirán haciendo. Y sé (y me duele) que yo también he decepcionado en más de alguna ocasión. No quiero más decepciones. Mi intención es no esperar (ni de nadie, ni de nada). Pero estoy seguro de que sabéis lo complicado que es eso. Por algún extraño motivo, somos seres que confían, seres con expectativas y deseos. Y cuando no se cumplen… aparece la decepción. Me gusta la Psicología, y recuerdo haber leído que la decepción produce frustración… y de ella… depresión. Por eso, mejor la sorpresa que la decepción. Aunque… la sorpresa como evento inesperado se da pocas veces. En la mayoría de ocasiones, las sorpresas vienen de algo que esperábamos aunque ocurra en un momento inesperado. Como se dice en mi casa: que pase lo que tenga que pasar. Y que venga lo que tenga que venir.

Mañana, este blog cumplirá un año. Y será momento para recordar lo que ha sido. Puede que llegue un tiempo de descanso.

Buenas noches a todos. Y gracias por continuar participando.

PD. Bicicleta, lluvia en mi ventana y cansancio acumulado. Creo que es…

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8 respuestas a Recuerdos de infancia y demás pasatiempos.

  1. Hepburn dijo:

    ¡Qué entrada tan intensa! Me has conmovido, no puedo decir nada más.

  2. Musetta dijo:

    UNMuy emocionada. Bravo, JP beso enorme

  3. Musetta dijo:

    Quería decir, un beso enorme, el Swype del móvil, ayyy

  4. david galvez dijo:

    Primo me as hecho llorar con la historia de que beias a tu familia comiendo y los primos coriendo ojala estubieran los abuelos para berlo

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